Su ren­ta­bi­lidad sobre ac­tivos abrirá más hueco entre ambos por su dis­tinta es­tra­tegia

Santander y BBVA cada vez más distanciados, y mucho, sobre todo en el mercado español

BBVA ha lle­vado a cabo un cierre fre­né­tico de ofi­cinas sin re­ducir per­sonal al mismo ritmo

Banco Santander y BBVA
Banco Santander y BBVA

Santander y CaixaBank han ce­rrado dos ex­pe­dientes de re­gu­la­ción de em­pleo en el primer se­mestre de este año que les han mer­mado sus­tan­cial­mente los be­ne­fi­cios a 30 de ju­nio. Pero exa­mi­nando las ci­fras con algo más de pro­fun­didad puede verse cómo el banco pre­si­dido por Ana Botín va a sacar más pro­vecho a los des­pi­dos. Mientras tanto, y dentro de los cinco gran­des, BBVA, con una red co­mer­cial menos ren­table que el resto, se con­so­lida junto a Bankia en el furgón de cola del ne­gocio ban­cario es­pañol.

La comparación de las cuentas exclusivamente del negocio nacional del primer semestre de 2019 de los cinco grandes bancos españoles depara algunas sorpresas importantes. La primera, seguramente, es el tamaño de cada una de las entidades. En contra de lo que ocurre cuando se comparan los grupos consolidados, si lo que se miran son los activos totales de su negocio en España, el primero es CaixaBank, seguido de BBVA y a continuación se sitúan, por este orden, Santander, Bankia y Sabadell. Pero aquí, echando mano del popular chascarrillo, el tamaño no importa, porque BBVA, segundo por volumen, es el segundo por la cola en rentabilidad.

Si se observa la cifra de beneficio final de su actividad en España, los únicos que han subido en el primer semestre de 2019 con respecto al mismo período de 2018 han sido Sabadell y Santander. El primero mucho más que el segundo, debido principalmente a la menor necesidad de provisiones. CaixaBank, BBVA y Bankia han visto retroceder su resultado atribuible del mercado nacional, con especial incidencia en CaixaBank, cuyo beneficio en España habría sido negativo si no fuera por su actividad en el sector de seguros a través, fundamentalmente, de seguros de vida comercializados en su red comercial.

Durante este semestre, CaixaBank y Santander han pactado dos ERE que suponen la salida de sus plantillas de 2.023 y 3.223 empleados, respectivamente. CaixaBank ha apuntado ya en sus cuentas del primer semestre los 978 millones de euros que le costará el expediente de regulación de empleo y Santander ha anotado como gasto 600 millones hasta 30 de junio.

Según fuentes del sector consultadas por Capitalmadrid, el coste total de la operación del banco presidido por Ana Botín será de unos 850 millones de euros, por lo que aún le queda algo de coste por contabilizar en el segundo semestre. El expediente se dará por cerrado en noviembre próximo.

Es indudable que estos gastos extraordinarios por los ERE gravan los resultados del año y ello incide en el grupo. Pero también es cierto que una vez realizado la rentabilidad de la red comercial sube y eso hará aumentar los beneficios de los próximos años y, lo que es más importante, eliminará dudas sobre la posibilidad de tener que volver a hacerlo. Veamos las cifras, que son las ilustran de verdad la situación.

Redes muy distintas

Con los resultados contables presentados por los cinco grandes a 30 de junio de 2019, puede verse cómo Santander y CaixaBank se situarían en los dos últimos lugares de rentabilidad de su red comercial. En el caso del Santander, el beneficio atribuido por oficina sería de 163.409 euros, cifra que se sitúa segunda por la cola, solo seguida por los 66.591 euros por oficina de CaixaBank. En primera posición se situaría el Sabadell, con 278.069 euros por oficina, seguido de BBVA (268.569 euros) y Bankia (175.670 euros).

Pero observemos que pasa si quitamos el efecto neto de impuestos del gasto extraordinario de los ERE. Con esta corrección, el beneficio por oficina del Santander ya sería el tercero (262.303 euros), precedido por Sabadell y BBVA. El de CaixaBank sería penúltimo con 221.219 euros por oficina y cerraría la lista Bankia, cuya cifra tampoco variaría, al igual que las de BBVA y Sabadell, puesto que no han llevado a cabo ningún ERE.

Sin embargo, la red comercial no se mide sólo por oficinas. También hay que tener en cuenta el número de empleados que las atienden, porque al final el coste de la plantilla multiplica al de los alquileres y el mantenimiento de los locales. Y aquí es donde la rentabilidad se le va de las manos a BBVA mientras que Santander y CaixaBank apuntalan sus cifras para los siguientes ejercicios.

Con las cifras corregidas restando el efecto contable de los ERE, resulta que en estos momentos la rentabilidad de la red del Santander, medida como beneficio dividido por el activo total manejado en la red sería del 0,32%, seguido por el 0,30% del Sabadell, el 0,26% de CaixaBank, el 0,20% de BBVA y el 0,19% de Bankia. Sin eliminar el efecto ERE, las rentabilidades serían de 0,30% para Sabadell, 0,20% para Santander y BBVA, 0,19% para Bankia y 0,08% para CaixaBank. El sufrimiento de la cuenta de resultados del negocio español ha sido, pues, más severo para CaixaBank, que ve, además, cómo el Santander, aunque le quede aún una parte del coste por añadir, se situaría en el primer lugar de rentabilidad por activos en España.

Y ahí no acaba la cosa. Antes de realizar la reestructuración de personal de la red española, Santander tenía 7,2 empleados por oficina, frente a los 7,4 de CaixaBank. Cuando se cierren los respectivos ERE, para mantener las mismas cifras, el Santander debería haber cerrado 530 oficinas y CaixaBank tendría que haber echado el cierre en 290 sucursales. La diferencia fundamental está en que Santander acaba de integrar la red del Popular y puede reorganizar su red, mientras que en el caso de CaixaBank sólo cabe reducirla, porque ya integró en su día al Banco de Valencia y Banca Cívica.

Caso aparte es de BBVA. Llevado por la estrategia de su expresidente, Francisco González, de apostar casi toda la partida a la carta digital, ha reducido la red de forma dramática en los últimos ejercicios, sin un efecto paralelo en el empleo. A 31 de diciembre de 2015 tenía abiertas en España 3.811 oficinas. A 30 de junio último contaba únicamente con 2.733 sucursales. El ritmo de cierre ha sido entre ambas fechas de 26 oficinas mensuales, o lo que es lo mismo, casi una al día en territorio español.

Fruto de todo ello es que a 30 de junio último su red tenga 11,1 empleados por oficina, muy por encima de los 9 del Sabadell o los de CaixaBank (7,4), Santander (7,2) o Bankia (7,1). Esta ineficiencia en la red comercial es la que le lleva a tener una ratio de rentabilidad sobre activos menor que el resto (sólo gana a Bankia), debido a los costes estructurales. Y ello queda más de manifiesto cuando se ve cómo el banco presidido ahora por Carlos Torres es la entidad que menos provisiones ha tenido que restar de su margen neto para llegar a la cifra de beneficio final.

¿Quiere decir esto que en un futuro no muy lejano BBVA tenga que hacer también algún ajuste de personal en España? Nunca se sabe. Pero a día de hoy, tal y como parece que van a evolucionar las cifras de sus competidores en los próximos meses, y en 2020 fundamentalmente, su rentabilidad sobre activos en el mercado español no está en su mejor momento.

En estos momentos, con las cifras oficiales de 30 de junio pasado, cada oficina de BBVA mueve 135 millones de euros, muy por encima de los 93,5 millones de Sabadell, los 92,2 de Bankia, los 84,5 de CaixaBank o los 81,2 del Santander. Sin embargo, el beneficio por empleado, corregido por el efecto de los ERE de Santander y CaixaBank, es el peor de los cinco grandes.

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