BOLSA

Vidrala, alta resistencia

Pocos va­lores en el mer­cado es­pañol han lo­grado sus­traerse al re­ciente des­plome de los mer­cados ante el miedo a una re­ce­sión de la eco­no­mía. Pero quizás uno de los que más re­si­lentes se están mos­trando es Vidrala. El fa­bri­cante de vi­drios se en­cuentra en una si­tua­ción pri­vi­le­giada. algo inusual dada la si­tua­ción caó­tica de la Bolsa.

En los últimos años se ha consolidado como un referente en su sector pese a los problemas coyunturales de menor demanda y mayores dificultades de trasladar los costes de producción a los precios. Una situación complicada que amenaza con repetirse si continúa la escalada en la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

El grupo, sin embargo, cuenta ahora con un mayor soporte debido al rechazo medioambiental a los envases de plásticos, lo cual debe acabar beneficiando su actividad a largo plazo. En los últimos años se ha caracterizado además por mantener una estructura saneada y muy competitiva.

Entre sus puntos fuertes, los expertos destacan la sólida evolución de los ingresos de explotación a lo largo del tiempo, el control de la deuda financiera y una holgada capacidad de generación de flujos de tesorería.

Así lo han reflejado sus resultados al cierre del primer semestre. En ese período, la compañía ha ganado 67,4 millones de euros con un crecimiento superior al 22%, mientras el Ebitda ha registrado un alza del 10,1%, hasta los 131,2 millones de euros.

Todo ello, además, logrando mantener su apalancamiento bajo control. La deuda neta de Vidrala se ha reducido de cerca de 480 millones de euros -fruto de las inversiones realizadas para modernizar sus plantas de producción y recientes adquisiciones- a poco más de 402 millones. El ritmo constante de amortización y una adecuada diversificación entre el largo y corto plazo le permiten contar con un nivel óptimo de autonomía financiera, teniendo en cuenta que el endeudamiento sigue siendo algo elevado.

El principal objetivo del grupo ahora es mantener el crecimiento sostenido en el beneficio y el ritmo creciente de generación de caja, con una estrategia basada en la mejora de la competitividad orientada hacia el cliente y la optimización de la estructura de capital.

Eso explica en buena medida los avances cercanos al 10% del grupo en el año, La reciente presión vendedora de los mercados ha puesto en riesgo el soporte en torno a los 80 euros por acción, pero los operadores confían en que pueda retomar pronto la tendencia alcista con el punto de mira en sus máximos a cerca de 90 euros alcanzados hace poco más de un año.

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