El grupo co­mienza a dar más re­le­vancia a la di­ver­si­fi­ca­ción me­diante ne­go­cios di­gi­tales y venta de con­te­nidos

Mediaset entra en barrena y acumula un mes de julio para olvidar

Su mayor riesgo es que el de­te­rioro del mer­cado pu­bli­ci­tario se pro­longue o in­ten­si­fique

Mediaset
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La de­bi­lidad del sector au­to­mo­vi­lís­tico y del sector be­bidas está tra­yendo como con­se­cuencia un im­por­tante re­tro­ceso de la in­ver­sión pu­bli­ci­ta­ria. A ello se suma el pro­gre­sivo des­censo del con­sumo de te­le­vi­sión con cinco tri­mes­tres con­se­cu­tivos de caí­das. Factores que con­forman una nueva realidad del mer­cado au­dio­vi­sual que pone en pe­ligro a los grandes ac­tores tra­di­cio­nales del sector si no lo­gran adap­tarse a los nuevos tiem­pos.

Consciente de ello, el grupo Mediaset está empezando a dar cada vez más relevancia a la diversificación mediante nuevos negocios digitales y la venta de contenidos. El objetivo es conseguir que ambas fuentes de ingresos, con márgenes más elevados, vayan aumentando su aportación de forma progresiva en la cuenta de resultados.

Dentro de este objetivo se enmarca los reciente acuerdos alcanzados para la retransmisión del fútbol. La intención del grupo de comunicación es que actúe como uno de los motores de suscripción de Mitele Plus, la plataforma de televisión de pago de Mediaset.

Entre tanto, en los mercados continúa las especulaciones sobre un hipotético acuerdo de fusión entre Mediaset Spa y Mediaset España a la espera de las respectivas juntas de accionistas de ambas sociedades previstas para el próximo 4 de septiembre.

Al respecto, en el banco de inversión Renta 4 recuerdan que la aprobación en la junta de TL5 requiere de mayoría simple, por lo que está avalada teniendo en cuenta que Mediaset Spa controla el 51,6%. Por tanto, la pelota queda en el tejado de la junta de la matriz italiana. Esta podría ofrecer mayor oposición pues requiere el apoyo de dos terceras partes, con la participación de Vivendi, con casi un 10% de los derechos de voto, como potencial bloqueo.

Todas estas incertidumbres han deteriorado de forma significativa la cotización de Mediaset durante el mes de julio hasta tal punto de convertirse en el peor valor del selectivo en el mes con una caída del 15%. Retroceso que le ha llevado a comerse la rentabilidad acumulada a lo largo del año tras el tímido rebote logrado en sus inicios desde los mínimos del año pasado sobre los 5 euros por acción.

El mayor riesgo ahora, según Renta 4, es que el deterioro del mercado publicitario se prolongue o intensifique, lo que impide tomar una postura más favorable hacia el valor mientras no existan señales de estabilización.

Por el contrario, si persisten las malas condiciones, el valor podría poner pronto en peligro ese suelo que encuentra sobre los 5 euros. De perderlo no solo se iría a su peor nivel desde 2013 sino que además se abriría un nuevo hueco a la baja en su tendencia bajista primaria de impredecibles consecuencias.

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