OPINIÓN

Sánchez tropieza en casa mientras Europa encuentra una buena gobernanza

España ha sido casi siempre un su­jeto pa­sivo en la es­truc­tura de poder de la UE

Ojalá el gobierno socialista hubiera aprobado algunas medidas del ...
Josep Borrell.

Los buenos lo­gros de pre­si­dente Sánchez en Europa no allanan las di­fi­cul­tades con que tro­pieza para formar go­bierno en España. En la Unión Europea, sin em­bargo, el pro­yecto eu­ropeo ha se­guido ade­lante. Dos mu­jeres de fuste, una ale­mana y otra fran­cesa, y un es­paño­l-­ca­talán ca­pi­ta­nearán la po­lí­tica in­te­rior y ex­te­rior de la UE.

Desde que Felipe González lograra la aportación de los Fondos de Cohesión en puertas en Mercado Único, España estaba prácticamente desaparecida en los conclaves europeos. Éramos un mero sujeto pasivo. Y sin embargo la nueva iniciativa europea de los gobernantes españoles no ha calado en la opinión pública ni mucho menos en los partidos políticos ni en una gran parte de los medios de comunicación.

Los nombramientos europeos son fruto del acuerdo de cohesión entre las diversas sensibilidades democráticas europeas: conservadores, demócratas cristianos, socialdemócratas y liberales. Aquí estamos lejos de conseguir un entendimiento entre estas diversas y ricas ideologías.

El expresidente Rajoy y otros descartados miembros de lo que fuera su gabinete animaron la formación de un gobierno español liberado del voto de los separatistas catalanes.

El procès sigue siendo ese obstáculo al plantear “esa ilusión morbosa que rodea la ley, y que lo hace con el ánimo no solo de incumplirla, sino de imponer la suya, que no es otra cosa que ir a la ruptura” (“Memoria personal de Cataluña” Gregorio Morán). Malas noticias para ese procès las que vienen de Europa. Un catalán no separatista dirigirá la política exterior de la UE.

No hay consenso entre los constitucionalistas españoles cuando los indicadores económicos y sociales reflejan a una sociedad crecientemente próspera.

España ha superado el número de cotizantes en la Seguridad Social anterior a la crisis; el PIB ha tenido un incremento de 0.7% en el primer trimestre; confianza de los mercados con la Prima de Riesgo en sus niveles más bajos; la inversión en bienes de equipo va por delante de la inversión en viviendas. El deseado cambio de modelo, tan añorado, se va abriendo camino. El cambio de modelo político es muy caro.

Si el Parlamento Europeo lo confirma estas dos mujeres valiosas, equilibradas y firmes, alemana una y francesa la otra, tomarán las riendas de la UE. Una presencia franco alemana muy necesaria de cara al Brexit y esos otros retos que amenazan la construcción europea, desde la unión bancaria hasta el espinoso tema de las migraciones pasando por el desenlace de una situación internacional volátil y confusa. El luxemburgués Juncker no era ya el sólido baluarte que oponer a esos desafíos.

La candidata alemana a la presidencia de la comisión, Ursula von der Leyen, junto con los dos vicepresidentes, Margrethe Despegar y Frans Timmerman, si son confirmados por el Parlamento se enfrentan a una dura etapa en la construcción europea: confirmar la soberanía de Europa frente a nacionalistas y populistas.

Christine Lagarde no es una economista académica. Ha aprendido el oficio en las espinosas realidades de los mercados financieros y las diversas opiniones de los bancos centrales. En el BCE la Inspectora General del FMI no estará falta de apoyos. Ahí tiene a un economista tan prestigioso como Philip Lane.

Dos mujeres de fuertes convicciones europeas y un Ministro de Asuntos Exteriores español-catalán son una excelente noticia para la UE y la eurozona. España sale también fortificada aunque su jefe de gobierno en funciones no haya conseguido el respaldo de este país que sí ha tenido en Europa.

¿Por qué tanta resistencia? ¿Qué tiene que ver los altercados, menores, del día del orgullo gay con la formación del Gobierno de España?

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