Texto de la demanda de Pineda contra la cúpula del BBVA

En la mañana de hoy, 7 de julio de 2019, ha sido presentada por don Luis Pineda Salido, Presidente de AUSBANC, representado por Durán & Durán Abogados, ante el Juzgado Central de Instrucción número 6, una querella contra José Manuel Villarejo, Francisco González, el BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA S.A. (BBVA), Julio Corrochano y Antonio Bonilla, por los delitos de organización criminal, cohecho, blanqueo de capitales, falsedad documental, así como todos los demás delitos que aparezcan durante el transcurso de la investigación criminal.

De conformidad con las labores de investigación llevadas a cabo por los distintos periodistas de este país que han cubierto informativamente desde hace meses todo lo concerniente al “entramado Villarejo” publicando abundantes fuentes de prueba; la información instructora que ha aflorado al dominio público en el marco de los distintos procedimientos seguidos en el Juzgado Central de Instrucción núm. 6; la documentación que se aporta en la querella; junto con las revelaciones de un testigo integrado en el ámbito BBVA que se pone a disposición de la autoridad previa su declaración como testigo protegido ante el riesgo de sufrir daños contra su persona; nos permite afirmar que existen indicios racionales de criminalidad que determinan que Francisco González, el que fuera presidente del BBVA, y José Manuel Villarejo han dirigido una organización criminal en la que el primero fijaba los objetivos y el segundo, junto con el resto de integrantes de la asociación para delinquir, a cambio de precio de precio que abonaba el BBVA, han recurrido sistemáticamente a la comisión de numerosos delitos, tales como, escuchas clandestinas de conversaciones ajenas, acceso ilícito a bases de datos, tráfico de influencias o la ejecución de actos propios inherentes a los cargos públicos que ocupaban, y todo ello para cumplir los ilícitos encargos en beneficio del BBVA y de su Presidente.

En este sentido, han sido publicadas por distintos medios de comunicación hasta un total de 22 facturas en las que se pone de manifiesto como el BBVA abonó al menos 5.083.099,38 euros (más 1.026.788,94 euros de IVA) a las dos compañías de José Manuel Villarejo entre los años 2012 y 2017 por los conceptos que son de ver en las mismas.

De la mera constatación de dichas facturas se pone de manifiesto como Francisco González y el resto de los cargos directivos del BBVA integrantes de la organización criminal, conscientes de que los trabajos ilegales que encomendaban al Comisario Villarejo y al resto de policías corruptos eran ilícitos, ocultaban el contenido real de los mismos a través de facturas falsas o que por lo menos en modo alguno se correspondían con los servicios delictivos que se llevaban a cabo.

Más allá de todos los delitos que se circunscriben a la cuestión estrictamente económica inherente al blanqueo de capitales y cómo justificar dentro del circuito legal del dinero las operaciones delictivas que se pagaban por el BBVA, lo que resulta evidente ante todas las fuentes que existen es que mediante la entrega de importantes sumas de dinero desde la entidad BBVA y su Presidente, Francisco González, al Comisario Villarejo y al resto de miembros del Cuerpo Nacional de Policía corruptos, se ha creado un hampa policial al servicio y amparo exclusivo de quienes estuvieran dispuestos a pagar las importantes sumas de dinero que se exigían.

Entre la pluralidad de personas que han sufrido las “acciones agresivas y destabilizadoras” (expresión que utiliza el propio Julio Corrochano en una de las grabaciones afloradas) para destruir a los enemigos del BBVA se encuentra el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, por cuya destrucción pagó el BBVA más de dos millones de euros.

Las razones de Francisco González y el BBVA para llevar a cabo ese desembolso económico estaban perfectamente justificadas, pues la asociación de consumidores dirigida por Luis Pineda, Ausbanc, es la que ganó en primer lugar ante el Tribunal Supremo la declaración de abusividad de las cláusulas suelo que el BBVA incluía en sus préstamos hipotecarios y, en segundo lugar, ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la obligación de devolver la totalidad de lo cobrado indebidamente por el banco; lo que supuso para el BBVA unas pérdidas económicas directas por más de 600.000.000,00 euros.

De igual forma, otra razón, además de esos seiscientos millones de euros perdidos por las practicas abusivas del BBVA, justificaba hacer lo que hiciera falta para desde el Banco para acabar con Luis Pineda y Ausbanc. El 23 de diciembre de 2014 la Comisión Ejecutiva del Banco de España dando respuesta a la denuncia que presentó Ausbanc el 26 de noviembre de 2013, adoptó el siguiente acuerdo: “Analizadas las alegaciones contenidas en el escrito de denuncia y realizadas las oportunas comprobaciones procede remitir escrito a Banco Bilbao Vizcaya Argentarla, SA. requiriéndole que lleve s cabo las actuaciones necesarias para garantizar que, antes del 30 de septiembre de 2015, se complete la identificación de los clientes a los que esté aplicando cláusulas suelo sin que consten dichas cláusulas en los correspondientes contratos y la restitución a los mismos de las cantidades indebidamente percibidas”. Lo que denunció Ausbanc es que simple y llanamente el BBVA estaba cobrando cláusulas suelo en préstamos hipotecarios en los que no existía esa cláusula suelo y ante estos gravísimos hechos la asociación presentó las suficientes evidencias que llevaron a la Comisión Ejecutiva del Banco de España a adoptar el indicado acuerdo. Evidentemente con la destrucción de Ausbanc se silenciaba esta gravísima conducta financiera del BBVA en perjuicio de sus clientes.

Como decíamos ni antes ni después, es en ese contexto temporal de éxitos procesales y denuncias de prácticas fraudulentas cometidas por el BBVA, cuando Francisco González decidió pagar más de dos millones de euros al Comisario de Policía en activo, José Manuel Villarejo, por el encargo de desarticular a la asociación de consumidores y destruir a su presidente, Luis Pineda. Y, de hecho, tal como se pone de manifiesto a lo largo de toda la querella presentada en el día de hoy, además del propio significado delictivo que supone corromper a funcionarios públicos por parte del entorno BBVA para disponer del Cuerpo Nacional de Policía para propios intereses particulares, no dudaron en recurrir al acceso ilícito a datos personales de Luis Pineda y todo su entorno personal, familiar y social; al tráfico de influencias en la propia UDEF y Consumo, y a la generación de todo tipo de pruebas falsas para incriminar y destruir a una persona que había costado al banco hasta esa fecha unos mil millones de euros.

En Madrid, 8 de julio de 2019

Artículos relacionados