La caída de ac­ti­vidad em­pre­sa­rial tam­bién per­ju­dica a estas ope­ra­ciones

La cautela en los mercados bloquea los procesos de fusiones y adquisiciones

El vo­lumen cae en España un 48%, por el es­cep­ti­cismo de los in­ver­sores

bolsa
Cautela de los mercados.

Si hace unos meses se ha­blaba de que las ope­ra­ciones cor­po­ra­tivas bri­llaban dentro del pa­no­rama eu­ropeo y es­pañol, la si­tua­ción ha dado un vuelvo por com­pleto. Tanto, que se es­pera que el es­ce­nario sigua así hasta final de año. Y es que el vo­lumen cae un 48% en España por la menor ac­ti­vidad de las em­presas y el miedo que tienen los in­ver­sores por las ten­siones geo­po­lí­ticas y las dudas sobre el cre­ci­miento a fu­turo dentro de la Eurozona. Los grandes fon­dos, tam­bién man­tienen esta misma ten­den­cia.

Pocos factores pueden hacer que se salga del raíl de los miedos en el que circulan los mercados en la actualidad. Un camino que están tomando los inversores y que está disuadiendo a las empresas a abrir procesos de compras y adquisiciones, que previamente tenían en mente, pero que ahora han bloqueado para evitar que se lleven un varapalo por parte de los grandes capitales.

Los temores sobre que el crecimiento se estanque dentro de la Eurozona y las posibilidades sobre las confrontaciones que ahora mismo están sobre la mesa sobre las economías más importantes del planeta, han provocado que las compañías se lo piensen más de dos veces antes de embarcarse en operaciones de fusiones o adquisiciones. Algo que es un claro ejemplo del daño que está haciendo el Brexit o la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

El escenario actual está repleto de desafíos y esto al final provoca que las empresas “no asuman riesgos”, a la espera de que el clima se pueda normalizar, según explica un gestor español. Y es que los inversores tienen miedo de que los fondos de inversión o el capital riesgo tumben según que operaciones corporativas.

Según los datos de Mergermarket del primer semestre del ejercicio, esos miedos se han trasladado con un volumen de fusiones y adquisiciones muy a la baja en ámbito europeo. De hecho, en España el resultado es aún más sangrante, puesto que el descenso es del 49% en relación con los datos del ejercicio pasado con un montante que asciende hasta los 15.335 millones de euros.

Con todo, pese a este retroceso del volumen, España no ha perdido el interés para la inversión, tal y como describe la firma de análisis. Y es que con más estabilidad política en el horizonte después de la reciente incertidumbre, acompañada de una previsión económica positiva, el país está “bien posicionado para atraer más actividad de M&A en el segundo semestre de 2019 y más allá”.

Actividad a la baja en Europa

En el resto de los países del viejo continente las cifras también han descendido de manera notable. El volumen de este tipo de operaciones ha superado por poco los 350.175 millones de euros en la región Emea (Europa, Oriente Próximo y África), con una caída del 32% en relación al primer trimestre del pasado ejercicio.

Mergermarket señala que la confianza de las empresas para invertir con fuerza en el continente “ha sido reemplazada por la incertidumbre política y económica”. Pese a una serie de operaciones tardías, como la compra de Allergan por parte de AbbVie por 86.300 millones de dólares, “las fusiones y adquisiciones europeas se han definido en lo que va de año más por las transacciones que han fracasado que por los acuerdos anunciados”, explican.

Por tanto, existen pocas regiones que puedan sacar pecho de tener un crecimiento en el negocio de fusiones y adquisiciones en la banca de inversión y prácticamente ninguno está dentro de pertenece a este grupo.

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