Monitor de Consumo Bancario

La nueva ley aba­rata los gastos de for­ma­li­za­ción de los prés­tamos un 87% para los usua­rios

La banca compensa las hipotecas para afrontar el desembolso por el IAJD

El BdE de­tecta un au­mento en los tipos que sube en más de 200 euros el coste anual del cré­dito pro­medio

Hipotecas.
Hipotecas.

Se han cum­plido los au­gu­rios que an­ti­ci­paban que los bancos apli­ca­rían la má­xima de 'lo co­mido por lo ser­vido' tras la apro­ba­ción de la ley que les obliga a pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD). El Banco de España (BdE) ha re­gis­trado una subida de 30 puntos bá­sicos en los tipos de in­terés me­dios apli­cados a los prés­tamos de nuevo cuño, lo que tras­la­dado a una hi­po­teca pro­medio de 125.000 euros su­pone un in­cre­mento de 211 euros anuales para el pres­ta­ta­rio. Y el su­per­visor no duda en señalar a dicha norma como el ca­ta­li­zador del en­ca­re­ci­miento.

A mediados del pasado mes entró en vigor la Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario, cuyo cometido es transponer, con mucho retraso, una directiva europea al ordenamiento jurídico español. Tras varios años de idas y venidas y con la sombra de una sanción millonaria sobre las cuentas del Estado, finalmente el 16 de junio comenzó su andadura, aplicando medidas muy jugosas en el mercado hipotecario. Entre ellos, que todos los gastos aledaños al préstamo, excepto la tasación, corren a cuenta de la entidad financiera.

Recientemente, reclamador.com hizo públicos unos datos que indicaban una reducción del 87% de los gastos de formalización de las hipotecas en Madrid gracias a la nueva regulación. En un crédito promedio de 150.000 euros, la cantidad a abonar por el consumidor se reduce desde los 3.150 a los 400 euros que cuestan la segunda copia notarial y la tasación de la vivienda, que sí son responsabilidad del usuario.

Derivar los costes

Desde el mismo momento de su integración en el BOE, la norma despertó suspicacias sobre la posible reacción del sector bancario ante este golpe a sus balances. Las voces autorizadas del mundo financiero auguraron una subida de precios, aplicada a través de los intereses de los préstamos, para compensar el engordamiento del 'debe', así como un endurecimiento del acceso al crédito.

Los datos recabados por el BdE confirman los pronósticos de los expertos. Los 30 puntos básicos de subida detectados se reparten de la siguiente manera: 10 en comisiones y los 20 restantes en aumentos de tipos.

Para Javier Morillas, catedrático de Economía en el CEU, la nueva coyuntura responde a un intento de la banca de salvar sus cuentas ante una situación insólita. "Es un reflejo del incremento de costes fijos en la concesión de hipotecas", ha comentado en declaraciones a Capital Madrid. "En la banca el negocio está muy ajustado a causa de los tipos de interés cero, algo completamente anormal y que hace resentirse el negocio bancario en toda Europa", añade.

Pese a todo, no cree que la situación vaya a agravarse para el consumidor: "simplemente, se le trasladarán en forma de aumentos en los tipos los gastos extra a los que tienen que hacer frente las entidades".

Adiós a las 'hipotecas-bicoca'

Cabe destacar que el encarecimiento de los préstamos por vivienda es una tendencia determinada por muchos otros factores, que han hecho que nuestro país abandone su posición de privilegio como uno de los países de la Zona Euro con las hipotecas más baratas.

Según el Banco Central Europeo (BCE), el interés medio de las hipotecas en España alcanzó en abril en el 2,14%, un techo al que no se llegaba desde septiembre de 2015, y muy superior al promedio de la Eurozona, que tocó fondo en el 1,75%. La diferencia entre ambas tasas es la más elevada desde finales de 2008.

Al margen de los efectos de la nueva Ley Hipotecaria, los expertos señalan el auge de los préstamos a tipo fijo o la tendencia de los bancos a aplicar intereses más altos durante los primeros meses del contrato como las causas de la creciente escasez de 'gangas' en un mercado que hasta hace poco estaba viviendo una auténtica batalla entre entidades para hacerse con la nueva generación de hipotecados post-crisis.

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