BOLSA

Ercros, poco margen de confianza

El de­te­rioro de los már­ge­nes, de­bido al des­censo de los pre­cios de venta y del au­mento de los costes va­ria­bles de pro­duc­ción, tendrá un fuerte im­pacto ne­ga­tivo en los re­sul­tados de Ercros al cierre de este primer se­mes­tre.

El grupo industrial, especializado en la producción de productos químicos, estima que su beneficio hasta junio apenas habría alcanzado los 9 millones de euros, menos de una tercera parte del logrado en la primera mitad del pasado ejercicio.

Una fase cíclica negativa de la que el grupo no espera salir hasta finales de este año o principios del próximo como muy pronto. Esta situación ha generado una huida masiva de inversores. Las acciones de la compañía acumulan una caída de más del 30% este año y de cerca de un 70% desde los máximos del pasado ejercicio sobre los 5,3 euros.

Una espantada generalizada a la que Ercros quiere poner coto mediante la mejora de la rentabilidad de la acción. Para ello, el grupo ha aprobado recientemente un aumento de retribución al accionista correspondiente a 2018 en un 17% por un total cercano a los 18 millones de euros.

Al tiempo, el grupo acaba de inscribir en el Registro Mercantil la reducción del capital social en la cuantía aprobado en la junta del pasado 14 de junio. En concreto, Ercros ha amortizado un total de 2,96 millones de euros de acciones propias compradas a un precio de 11,48 millones de euros, lo cual su pone el 25,6% del beneficio de 2018.

El capital del grupo se reduce así en un 2,7%, compuesto por 104,92 millones de acciones por un valor nominal de 0,3 euros y una capitalización en torno a los 31,5 millones de euros. Una operación que servirá a los accionistas para mejorar la rentabilidad de su porcentaje en la sociedad.

En el mercado, sin embargo, preocupa que este esfuerzo por cuidar a los accionistas pueda acabar pasando factura en un momento especialmente delicado. Algunos operadores creen, de hecho, que Ercros se podría ver obligado a suspender el dividendo de forma temporal correspondientes a este ejercicio hasta que no se confirme una recuperación del mercado de la sosa y la recuperación de los márgenes en 2020

Esta incertidumbre ha llevado a la acción a perder la referencia de los dos euros por acción, su nivel más bajo desde principios de 2017, complicando enormemente su perfil técnico de cara a los próximos meses. Ahora mismo parece complicado el rebote y el escenario más factible es una caída hasta los 1,7 euros que podría prolongarse hasta los 1,5 euros, donde podría encontrar un suelo sólido. La pérdida de este último nivel abriría un peligroso hueco bajista.

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