Los in­ver­sores es­peran un ve­rano muy es­pe­cu­la­tivo y poco vo­lumen real

La Bolsa cubre expectativas en el primer semestre e inicia el segundo con buen pie

Sin el apoyo de la banca, el Ibex tiene pocas po­si­bi­li­dades de es­calar con con­tun­dencia

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid

¿Oportunidad o riesgo? El ve­rano es una época que en tér­minos bur­sá­tiles es di­fí­cil­mente pre­de­ci­ble. Tiempo de fuertes des­censos de las ci­fras de con­tra­ta­ción, lo que dota de mayor vo­la­ti­lidad a unos mer­cados en manos de los in­ver­sores más es­pe­cu­la­ti­vos. Sobre todo cuando quien más quién menos ha sa­lido bien pa­rado de un primer se­mestre que ha dado buenas opor­tu­ni­dades para ganar di­nero dentro y fuera del Ibex 35 es­pañol. El mes de julio no ha em­pe­zado nada mal.

El selectivo ha llegado a la mitad del ejercicio con una ganancia del 7,7% que ha dejado buen sabor de boca. Se dirá que lo ha hecho peor que otros muchos índices. Es verdad, pero también es cierto que tras el desplome del 15% en 2018 y, sobre todo, de un cuarto trimestre del año pasado terrorífico, la sensación general es de alivio. Para muchos, el año bursátil ya estaba hecho en marzo, cuando el Ibex cerraba el trimestre subiendo algo más del 8%.

"Muchos gestores no van a asumir riesgos. No hay que olvidar que miles de clientes vendieron sus acciones y sus fondos en el tramo final del año pasado y que tardarán mucho tiempo en volver a los mercados, si es que vuelven. Los gestores quieren amarrar las ganancias obtenidas en lo que va de año, y este verano van a extremar las precauciones. Vamos a ver muy poco volumen real y mucha actividad especulativa", señalan fuentes bursátiles.

De fondo, hay un gran temor a que la temida corrección llegue por fin. La política renovada de estímulos del Banco Central Europeo (BCE) llena de liquidez el sistema y aunque los gestores no pueden estar más escépticos (el 21% infrapondera la bolsa, según la última encuesta de Bank of America Merrill Lynch) el esperado ajuste no llega. La fortaleza de Wall Street está también detrás de esta resistencia a la baja de los índices mundiales.

Por lo tanto, los expertos no esperan grandes alegrías de un verano bursátil que llega sin que se hayan resuelto las grandes dudas con las que han lidiado los inversores desde que empezó 2019. Aún no se sabe si habrá 'Brexit' suave o se apostará por la fórmula más radical, la batalla comercial entre Estados Unidos y China continuará en todo lo alto salvo sorpresa mayúscula y los bancos centrales seguirán emitiendo mensajes que perpetúan los tipos bajos.

Con estas credenciales, los analistas esperan un ejercicio de escepticismo y de cautela por parte de los inversores. Muchos de ellos cerrarán sus carteras durante las semanas de vacaciones por excelencia y los que permanezcan activos se limitarán a algunos escarceos selectivos. "No veo ninguna posibilidad de reacción salvo que la temporada de resultados diga lo contrario. Y las perspectivas no son las mejores", señalan en una gestora nacional.

La oleada de 'profit warning' que ha sacudido el mercado europeo este mes de junio no augura alegrías. Las rebajas de estimaciones de Lufthansa o Daimler, entre otros, pone sobre la mesa las dificultades de las empresas para defender sus cuentas de resultados en un entorno de desaceleración cada vez más evidente. Y los bancos, tan importantes para el índice español y gran freno del selectivo en el primer semestre, tampoco apuntan hacia la reacción.

"Lo tienen todo en contra, y aunque en algunos casos están muy baratos hay demasiadas incertidumbres como para pensar en una reactivación", señalan en una gran mesa de renta variable respecto a las expectivas para los bancos cotizados, que se han quedado completamente fuera de la subida general del primer semestre. Salvo gran sorpresa, los expertos retrasan las alegrías bursátiles al menos hasta el último cuarto del año.

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