Los fondos dis­ponen de mu­ni­ción mul­ti­mi­llo­naria para aco­meter nuevas ope­ra­ciones

La búsqueda de rentabilidad dispara el protagonismo del capital riesgo en España

El sector as­pira a su­perar el ré­cord de in­ver­sión de 2018 a pesar de la ra­len­ti­za­ción

capital riesgo
Capital riesgo.

España sigue siendo un gran re­clamo para los in­ver­sores in­ter­na­cio­na­les. Estar en el grupo de países que más crece de la Eurozona des­pierta el ape­tito com­prador de em­presas por parte de los grandes fondos de ca­pital riesgo. Tienen las al­forjas car­gadas de li­quidez porque cada vez llega más di­nero de in­ver­sores ins­ti­tu­cio­nales (fundamentalmente ex­tran­je­ros) que buscan en este ne­gocio las altas ren­ta­bi­li­dades que les niegan los mer­cados fi­nan­cie­ros. Y que les se­guirán ne­gando du­rante mu­chos meses aún.

Por lo tanto, el sector tiene el cargador lleno para seguir disparando con la misma voracidad que en el primer trimestre de 2019. En los tres primeros meses del año la inversión alcanzó los 1.512 millones de euros, casi un 50% más que el año pasado, cuando se rompieron todos los récords históricos con más de 6.000 millones de euros y cerca de 750 operaciones. Todo un bombazo para un mercado español acostumbrado a cifras mucho más modestas.

"Los tipos de interés reales van a seguir en tasas negativas durante mucho tiempo aún. Por lo tanto, no es previsible que baje el nivel de atracción del capital riesgo en un mercado como el español en el que se siguen detectando buenas oportunidades. Los precios ya no son tan bajos como hace dos o tres años, pero si se comparan con las valoraciones de las empresas de otros países europeos las cuentas siguen saliendo", señalan fuentes del sector.

¿Hay riesgo de burbuja? Los expertos creen que no, en este momento. Más bien, osbservan como hay una competencia creciente entre los distintos fondos por las mismas operaciones. El español es un mercado relativamente pequeño, que hasta el excepcional ejercicio 2018 nunca había superado la media europea en la medida del volumen de las operaciones realizadas respecto al producto interior bruto (PIB). Una realidad que habla del poder que han ganado el 'private equity' en España.

La acumulación de liquidez es extraordinaria. Sólo los vehículos locales de capital riesgo captaron el año pasado cerca de 2.200 millones de euros, una cifra muy menor si se compara con la potencia de fuego de los fondos que operan a nivel mundial. No es ninguna casualidad que los 'private equity' estén firmando algunas de las grandes operaciones del año también en el mundo de lo cotizado. Ahí están los casos de Telepizza, Natra o Parques Reunidos.

No sólo no hay salidas a Bolsa en territorio español, sino que estos fondos compran las empresas para excluirlas y sacarles todo el partido fuera de los focos del parqué y de los reguladores. Telepizza ya ha solicitado su salida del mercado de valores después de que el gigante KKR haya alcanzado el 81% del capital tras la OPA lanzada junto a Torreal, Artá, Safra y Altamar. Una de las operaciones del año en suelo español.

Investindustrial, el fondo de capital riesgo de la familia Bonomi, Investindustrial, se ha lanzado a por la chocolatera Natra. Y en abril EQT se unió con Corporación Financiera Alba y con Miles Capital para lanzar una oferta por la totalidad de Parques Reunidos. Por lo tanto, la voracidad es extraordinaria en el mercado español, donde las valoraciones todavía no han empezado a resentirse a pesar de los primeros signos elocuentes de ralentización económica.

"Hay una enorme actividad, pero las operaciones se cierran con un poquito menos de alegría que hace unos meses. Los compradores ya son más cautos con los precios, mientras que los vendedores están pocos dispuestos a aceptar una rebaja porque saben que hay muchos potenciales compradores para una número reducido de empresas interesantes", señalan en fuentes del sector que confirman que con los tipos de interés en los actuales niveles el sector seguirá viviendo su particular edad de oro en España.

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