Las grandes ges­toras apuestan por eva­luar ne­go­cios y los riesgos de in­ver­sión

Los inversores recurren a estrategias defensivas para sortear las pérdidas bursátiles

Las ac­ciones de ser­vi­cios pú­bli­cos, in­mo­bi­la­rias y sui­zas, se si­túan como pre­fe­ridas

Enagas
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Las es­tra­te­gias cuan­ti­ta­tivas no tienen por qué ser agu­jeros ne­gros para dar buenos re­sul­ta­dos. De he­cho, más bien lo con­tra­rio. Los mo­delos cuan­ti­ta­tivos de se­lec­ción de va­lores y los pro­cesos de cons­truc­ción suelen ge­nerar car­teras con po­si­ciones y tran­sac­ciones fá­cil­mente ex­pli­ca­bles. Eso sig­ni­fica que no solo po­demos ex­plicar por qué sobre ciertos sesgos en al­gunos sec­tores o paí­ses, sino tam­bién ofre­cer, desde una pers­pec­tiva de riesgo bajo, una buena ex­po­si­ción del atrac­tivo.

Los detractores de las estrategias de inversión cuantitativa las suelen denominar “agujeros negros”, debido a las complejas herramientas que utilizan. Aunque ello pueda a veces ser cierto, no es siempre el caso ni mucho menos.

¿En qué se basa este tipo de metodología? Se enfoca en clasificar activos con posibilidades de revalorización, claro y sencillo. Ello supone “una indudable ventaja frente a las más complicadas técnicas matemáticas empleadas por algunos de nuestros rivales, como las optimizaciones de varianza mínima”.

Por otra parte, el resultado del modelo que analiza Robeco AM, gestora holandesa, también proporciona una imagen bottom-up, es decir, el análisis de las oportunidades de inversión, de la economía local o de la internacional. Se evalúan los negocios, el tipo y la situación financiera, y los riesgos de inversión.

Servicios públicos, inmobiliarias y acciones suizas

¿Cuáles pueden ser las acciones más interesantes desde el punto de vista defensivo? Los expertos de esta firma lo tienen bastante claro. Y es que han encontrado que sectores más defensivos, como Servicios Públicos, Inmobiliarias y Productos Básicos de Consumo, obtienen “una buena puntuación en los distintos factores que el modelo considera”, aunque Productos Básicos de Consumo sigue estando caro “en términos relativos, por lo que es menos atractivo que otros sectores”. Con todo, los sectores cíclicos de Tecnologías de la Información, Materiales, Bienes de Consumo Discrecional e Industrial presentan “un interés netamente inferior”, desde su punto de vista.

Con todo, añaden que el carácter value de los sectores Financiero y de Energía es fácilmente detectable, “como les ocurre a las características de crecimiento de los sectores de Tecnologías de la Información y Atención Sanitaria, que tienen valoraciones más elevadas y rentabilidades por dividendo inferiores”.

También, hay que destacar que el sector Financiero constituye un caso especial, al estar integrado por bancos de beta elevado, como los bancos universales de elevada capitalización de la zona euro, valores financieros de riesgo bajo, como las empresas de reaseguros, y bancos nórdicos y suizos con elevados dividendos.

En cuanto a los distintos países, consideran que Suiza es, pese a unas valoraciones relativas elevadas, es el país con “mejor calificación de nuestro enfoque bottom-up, cosa fundamentalmente achacable a la baja volatilidad relativa de las acciones suizas”.

En el caso del Reino Unido, su correlación con el resto del mercado europeo es escasa y está bastante interesante en términos de dividendo, aunque la volatilidad de los títulos británicos sea en general “bastante elevada”, destacan.

Por otra parte, el cíclico mercado alemán recibe una puntuación baja en beta y negativa en momentum, sin que por valoración esté “demasiado interesante”. La gestora añade que el mercado italiano, integrado por un elevado porcentaje de bancos volátiles, exhibe un mayor “perfil de riesgo”. Por último, la beta superior a la media de los mercados francés y español es principalmente consecuencia de la beta elevada característica de “sus grandes bancos”.

Como colofón, en conjunto, consideran que en Europa los sectores son más importantes que los países, como era de esperar en los integrados mercados europeos. En ese sentido, las acciones de un banco británico “se parecerán más a las de un banco francés que a las de una empresa de telecomunicaciones británica”.

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