Monitor de Latinoamérica

El metro ca­pi­ta­lino ini­ciará su fun­cio­na­miento en el primer se­mestre de 2020

Acciona abandera la inversión estratégica española en Ecuador

Quito in­vita a España a elevar su pre­sencia du­rante el I Partenariado bi­la­teral

Acciona
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Ecuador ha dado un giro com­pleto a su po­lí­tica eco­nó­mica desde la lle­gada del pre­si­dente Lenín Moreno en 2017, y ha adop­tado una po­lí­tica de aper­tura co­mer­cial y cap­ta­ción ac­tiva de in­ver­sión ex­te­rior que ha au­men­tado su atrac­tivo para las com­pañías es­paño­las, sobre todo cons­truc­toras de Acciona o de ma­te­rial fe­rro­viario como CAF. Y no le está sa­liendo mal.

El último episodio de este acercamiento se produjo durante el I Partenariado España-Ecuador para el Desarrollo, durante el que Acciona anunció que el Metro de Quito iniciará su funcionamiento público durante el primer semestre de 2020. La obra, que lidera la constructora junto a CAF e Ineco, es uno de los varios proyectos estratégicos en Ecuador que cuentan con participación española.

Durante el I Partenariado España-Ecuador, el primero convocado por el ICEX en ese país, y foro con el ambos países han dado un renovado impulso a sus vínculos comerciales e inversores, Quito invitó a los empresarios españoles a creer en su potencial de desarrollo y destacó el nuevo panorama económico que ofrece el país, que se ha abierto al mundo tras abandonar la política pro-chavista del ex mandatario Correa (2007-17); que ha remodelado su normativa jurídica para fortalecer la seguridad de la inversión y que ha realizado un ejercicio de transparencia en sus finanzas y su endeudamiento.

El aumento de la confianza internacional ha llevado a que en las últimas semanas Ecuador haya podido reestructurar su deuda inmediata y, hace unos meses, lograr préstamos por 10.000 millones de dólares de entes internacionales. Desde la llegada del presidente Moreno, además, se ha elaborado una política activa dirigida a la captación de inversiones exteriores para impulsar la economía y, de hecho, el país pretende triplicar la llegada de inversión exterior en 2019. Ecuador, que ha recibido apoyo del FMI y que podría ingresar como quinto miembro en la Alianza del Pacífico a más tardar en 2020, también viene realizando una notable aproximación a España en busca de elevar la IED y acrecentar el comercio bilateral.

El Partenariado se focaliza en impulsar proyectos en cuatro sectores de interés para los dos países, agua, energía, infraestructura y agroindustria, aunque también se dialogó en el encuentro sobre turismo y servicios. Se pretende impulsar asociaciones para la ejecución de proyectos de financiación multilateral y bilateral en estos ámbitos en los que se combine la experiencia y conocimiento de las empresas locales con los de las firmas españolas. Por parte ecuatoriana asistieron el vicepresidente Otto Sonnenholzner; el ministro de Comercio, Pablo Campana y el titular de Finanzas, Richard Martínez, que transmitieron la nueva imagen del país, con la que confían en atraer más inversión. Moreno, de hecho, ha visitado España en dos ocasiones desde finales de 2017, y en ambas ha reiterado su solicitud de más inversión española, detallando proyectos que precisan más de 30.000 millones.

Sonnenholzner explicó en el evento, de forma muy gráfica el cambio operado en el país ante un nutrido grupo de empresarios españoles y ecuatorianos: “Ecuador hace dos años era un tren de alta velocidad hacia Caracas, pero se ha cambiado el rumbo sin descarrilarlo. Les necesitamos para llegar a destino”, dijo, para resaltar que el país es tierra de oportunidades y reconocer que España ya está involucrada de lleno en el desarrollo del país.

Por parte española, la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, alentó a reforzar los lazos de comercio y de inversión bilaterales y destacó que las empresas de ambas naciones tienen oportunidad de explorar vías de colaboración para desarrollar proyectos conjuntos y estratégicos, tras alabar a un Gobierno que “va poniendo las bases para una apertura económica más decidida y para un crecimiento más sólido y sostenible”.

Quito ha impulsado reformas legales para crear un mejor ambiente económico y aprobó en 2018 una Ley de Fomento Productivo, con 13 nuevas normas que afectarán y modificarán leyes, entre ellas la de Calidad, Repatriación de Capitales, Alianzas Público-Privadas y Mercado de Valores. La meta es apuntalar el clima de producción e inversión. La Ley de Fomento Productivo y atracción de Inversiones recoge beneficios fiscales y flexibilidad normativa con mayores garantías y facilidades para la inversión nacional y exterior. Y a ella se añade la Ley de Asociaciones Público-Privadas, que amplía el ámbito de aplicación para la iniciativa privada a sectores que estaban bajo competencia del Estado como infraestructura vial o construcción de puertos y aeropuertos.

En Ecuador hay una nutrida presencia de firmas españolas que participan en proyectos estratégicos. Entre ellos el del Metro de Quito, que ejecuta Acciona. Pero en el país están presentes 150 empresas españolas, con inversiones por casi 1.700 millones, entre ellas Repsol, Telefónica, Isabel, Nueva Pescanova, Santillana, Iberia (que planea crecer allí), Air Europa, OHL, Indra, Mango y Grupo Puentes. Globalia, ACS e Inditex fortalecieron su presencia en 2018 y Renfe se interesa por el proyecto del ‘Tren playero’. España es uno de los grandes inversores en un país que, tras la recesión de 2016 (-1,5%) creció en 2018 el 1% y lo hará el 0,9% en 2019. En 2018 el intercambio comercial entre España y Ecuador, que el Partenariado espera elevar de forma sustancial, ascendió a 1.254 millones de dólares. Más de 13.000 empresas españolas exportan ya al país latinoamericano.

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