BOLSA

Las exi­gen­cias me­dioam­bien­tales pueden ser una cruz para las com­pañías más ob­so­letas

Cara y cruz del sector químico español, en tiempos más de reflexión que crisis

El desa­rrollo del coche eléc­trico es el prin­cipal desafío de las em­presas del sector

coche eléctrico | REVE – Revista Eólica y del Vehículo Eléctrico
Coche eléctrico.

En los dos úl­timos ejer­ci­cios, la in­dus­tria quí­mica global ha de­mos­trado una im­por­tante so­lidez fi­nan­ciera, bajas tasas de in­sol­vencia y buen com­por­ta­miento en pagos tal y como re­cogen los ana­lis­tas, entre ellos el úl­timo “market mo­ni­tor” di­fun­dido por Crédito y Caución. Para este año, este es­tudio prevé tam­bién un no­table desem­peño del sec­tor, aunque con nuevos retos sobre la mesa. El prin­cipal de ellos será su adap­ta­ción a la mayor con­ciencia me­dioam­bien­tal.

En este sentido, uno de los mayores desafíos será la transformación de la industria automovilística, uno de sus principales clientes, estará relacionado con la llegada del coche eléctrico, cuya primera consecuencia ha sido la caída de la demanda de productos químicos.

Algo similar ocurre con los plásticos. Las regulaciones más estrictas están provocando la progresiva prohibición de algunos productos de uso cotidiano que pueden poner en peligro a la industria. El riesgo crediticio de muchas empresas, señala este estudio de Crédito y Caución, podría verse impactado a corto plazo por estas restricciones y los problemas de adaptación de la industria.

A ello se suma la incertidumbre de la guerra comercial China es el mayor consumidor de productos químicos del mundo y Estados Unidos, un exportador cada vez más relevante, lo cual puede generar grandes tensiones en el sector. Una guerra arancelaria prolongada perjudicaría los precios mundiales de productos químicos e impactaría negativamente la demanda de los principales mercados finales. Todo un reto para la industria química a lo largo de este año.

Con todo, el sector evoluciona de forma satisfactoria en España. La facturación de la industria química en nuestro país aumentó un 4% en 2018, con un 58% de la producción destinada a la exportación. Se espera que los márgenes de beneficio se mantengan estables en los próximos 12 meses. Los niveles de impago e insolvencia en 2018 se mantuvieron bajos y no se espera un aumento sustancial en 2019.

Entre las cotizadas españolas de sector destaca Repsol, aunque en este caso juegue en otras ligas mayores. Su diversificación de negocios y capacidad de adaptación al proceso de descarbonización, la sitúan en una posición de ventaja. Aunque su cotización no acaba de despegar este año, sigue siendo uno de los valores favoritos del mercado.

Mayor preocupación genera Ercros, el hermano pobre del sector químico en el mercado español. La compañía vive un círculo vicioso de descenso de los precios y mayores costes del que no confía en poder salir hasta finales de este año o principios del que viene. Eso le ha llevado a perder más de un tercio de su valor en Bolsa este año y, lo más preocupante, a perder la sicológica cota de los 2 euros por acción que alejan las posibilidades de un posible rebote.

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