BOLSA

Prosegur, niveles de seguridad en riesgo

A los ope­ra­dores les re­sulta cho­cante y hasta pa­ra­dó­jico como des­pués de ser uno de los me­jores va­lores del mer­cado es­pañol du­rante la cri­sis, Prosegur haya pa­sado ahora a ser un pros­crito en las car­teras de los in­ver­sores justo cuando la eco­nomía pa­rece avanzar a buen ritmo.

Desde sus máximos históricos a principios de 2018, la cotización de la compañía de seguridad se ha desplomado hasta casi la mitad en mayo de este año, perforando a lo largo de ese mes todos los niveles de soporte encontrados a su paso y dibujando un nuevo perfil técnico bajista de máxima preocupación.

Un envite bajista que ha salvado de momento gracias a una carambola. La reciente adquisición del fondo de inversión Openheimer por parte de Invesco, una de las principales gestoras de inversión, ha provocado que esta última haya pasado a controlar del 0,98% al 6,2% de la compañía de seguridad.

De esta forma, el fondo de inversión ha pasado a ser el segundo mayor accionista de la compañía, tan solo por detrás de Irene Revoredo, propietaria de casi el 52% de Prosegur, y por delante de la participación que tiene Fidelity y que alcanza el 5% de la compañía. Coincidiendo con la formalización de esta operación en mayo, las acciones de Prosegur han reaccionado para recuperar la crítica cota situada sobre los 4 euros por acción.

Aunque todavía mantiene una rentabilidad negativa en el año, esta reacción ha colocado a la compañía en disposición de recuperar la parte baja del canal alcista que venía desarrollando desde 2011 y que se sitúa en torno a los 4,3 euros por acción. De lograrlo, habría salvado una situación bastante complicada. Los expertos, sin embargo, creen que debe haber algo más que meros cambios en el peso de su accionariado, para que la cotización vuelva al canal alcista.

El principal catalizador podría ser una recuperación en sus cuentas del primer semestre del año. Algo de lo que no se fían demasiado los operadores ante la debilidad mostrada por las cuentas de Prosegur al cierre del pasado ejercicio y en el primer trimestre de este año, cuando su beneficio registró un descenso de más del 50% respecto a marzo de 2018.

En estas condiciones, señalan, es mejor esperar a que confirme la recuperación del canal alcista, pues los riesgos a nuevas caídas adicionales hasta las inmediaciones de los 2,5 euros son muy elevados.

Artículos relacionados