En 2040, se prevé un in­cre­mento de la de­manda de casi 100.000 to­ne­ladas de ba­te­rías

El lobby del kilovatio se mueve con fuerza para potenciar el coche eléctrico

Iberdrola y Enel se unen a Renault-Nissan y Transport&Environment en el desa­rrollo de las ba­te­rías

Vehículo eléctrico de Endesa
Vehículo eléctrico de Endesa

Iberdrola y Enel se han unido a Renault-Nissan y Transport&Environment para po­ten­ciar el uso de los co­ches eléc­tricos y el desa­rrollo de las ba­te­rías. En 2025, se es­tima que el 10% del total de ventas en Europa serán co­ches de baja y cero emi­sio­nes. Para 2030, esa cifra al­can­zará el 25%, y en 2050, se prevé que los vehículos eléc­tricos do­mi­narán el parque au­to­mo­vi­lís­tico.

La recarga de este tipo de vehículos representará un peso importante en el sistema de energía, por lo que el sector se está preparando para dar el salto de la descarbonización. El uso de las baterías va a ser un elemento primordial en toda la nueva cadena de valor que se va a crear y las eléctricas se están moviendo en dicha dirección.

Según un informe realizado por la consultora Element Energy, encargado por Iberdrola, la italiana Enel, Renault-Nissan y Transport&Environment, los vehículos eléctricos son una gran oportunidad al permitir una integración eficiente de las energías renovables y ofrecer nuevas formas de dar soporte a la red. El uso de sus baterías como apoyo al sistema eléctrico es una de las aplicaciones clave para la segunda vida de los coches eléctricos.

Un mercado incipiente pero en alza

El documento presentado en la sede de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec) destaca que, aunque el uso de vehículos eléctricos en Europa se encuentra aún en una fase temprana, se espera que a mediados de los años 2020 esta tendencia se acelere.

Así, el escenario en el que se basa este estudio plantea que, en 2025, el 10% de ventas a nivel europeo serán vehículos de baja y cero emisiones. Una cifra que irá aumentando progresivamente hasta alcanzar el 25% en 2030.

El informe prevé también que en 2030, el 85% de los coches seguirán siendo de combustión interna, pero que para 2050, los eléctricos dominarán ya el parque automovilístico, recortando esta proporción al 20%.

Un medio clave para las renovables

La presidenta de Aelec, Marina Serrano, destacó la relevancia que para el sector va a tener todo este desarrollo, que forma parte de la transición energética que está en marcha. En este sentido, subrayó que el vehículo eléctrico se presenta como un medio clave para las energías renovables. “Lejos de presentarse como un problema, se presenta como una oportunidad y una alternativa eficaz para dar respuesta a la movilidad”.

No obstante, dijo que toda esta expansión y esta apuesta deben hacerse de forma ordenada y controlada. Y es que, gracias a todo el despliegue que se espera va a producirse en los próximos años de vehículos eléctricos, la recarga de coches representará un peso importante en el sistema de energía. “La forma en que se recargan estos vehículos determinará si la recarga es un coste o un beneficio, en términos netos, para el sistema eléctrico”, señala el informe.

Reciclaje de baterías

El documento incide también en el reciclaje de las baterías, cuya reutilización es todavía incipiente y en condiciones regulatorias limitadas. Ahora bien, a medida que el sector crezca paralelamente al despliegue del coche eléctrico, el aumento del volumen de baterías usadas y las reducciones de precio, provocarán que el coste de las baterías de segunda mano con relación a las nuevas sea competitivo.

Asimismo, apunta a que la segunda vida de las baterías provocará un impulso de la capacidad de almacenamiento de energía y el despliegue de renovables, disminuyendo el coste de energía para los consumidores y se reducirán las emisiones de CO2.

El estudio establece la necesidad en Europa de ampliar la capacidad de reciclaje de baterías, estimada actualmente en 33.000 toneladas/año para las baterías de ion de litio. Se calcula que los países de la Unión Europea no serán capaces de afrontar la demanda de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos en 2030. El informe estima un incremento de la demanda de casi 100.000 toneladas de baterías en 2040.

Ante este crecimiento, el documento plantea la necesidad de fomentar la identificación y seguimiento de las baterías, establecer estrictos requisitos de reciclaje de las mismas y revisar los objetivos de recuperación.

Por otra parte, destaca la necesidad de establecer la carga inteligente del vehículo eléctrico, como un estándar obligatorio mínimo; impulsar el almacenamiento de energía y la carga inteligente para continuar con el despliegue de energías renovables, y fomentar la carga diurna en países con alto despliegue fotovoltaico. La consultora Element Energy señala que este es un aspecto a tener en cuenta en los futuros planes nacionales de despliegue de infraestructuras de recarga de coches eléctricos.

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