Las ventas de los grandes fondos ganan im­pulso antes del co­mienzo de la tem­po­rada

El mercado pone venda a la herida de los resultados bancarios del semestre

Las va­lo­ra­ciones vuelven a ni­veles de­pri­mentes con el sector es­pañol a la cola de Europa

Presentación de resultados de Bankia
Presentación de resultados de Bankia

El co­nato de re­cu­pe­ra­ción de las co­ti­za­ciones de la banca es­pañola en julio ha du­rado un san­tia­mén. A la es­pera de que el Banco Santander inicie el pró­ximo martes 23 la tem­po­rada de re­sul­tados del primer se­mes­tre, las ventas de los grandes in­ver­sores ganan in­ten­si­dad. Una nueva vuelta de tuerca más a las va­lo­ra­ciones de las en­ti­dades na­cio­na­les, que vienen de un primer se­mestre para el ol­vido y que desde el suelo no están mos­trando ca­pa­cidad de reac­ción al­guna.

El conato de recuperación de las cotizaciones de la banca española en julio ha durado un santiamén. A la espera de que Santander dé inicio el martes 23 a la temporada de resultados, las ventas de los grandes inversores ganan intensidad. Una nueva vuelta de tuerca más a las valoraciones de las entidades nacionales, que vienen de un primer semestre para el olvido y que desde el suelo no están mostrando capacidad de reacción alguna.

Tras un mes de mayo terrible en el que el índice sectorial retrocedió en torno a un 10%, el encefalograma del sector es prácticamente plano. Este mes, los bancos españoles se sitúan a la cola de las grandes entidades europeas, que aún mantienen suaves ganancias. "Los inversores se están poniendo la venda antes de la herida porque temen unos resultados incluso peores de lo previsto por los analistas. Creo que es un movimiento exagerado",señalan fuentes bursátiles.

Dicho de otra forma, hay fondos que descartan cualquier sorpresa positiva en las cuentas del segundo trimestre del año, incluso teniendo en cuenta las valoraciones actuales. "No se si tiene mucho sentido seguir atacando a entidades como CaixaBank, Sabadell o Bankia a estos niveles, pero lo cierto es que el sentimiento de mercado no puede ser más pesimista ahora. Tampoco están ayudando mucho los analistas internacionales", explican en un 'broker' nacional.

A modo de un inmenso coro, UBS ha sido el último gran banco extranjero que ha puesto en evidencia a la banca española. Como otros, prevé una contracción de entre el 5% y el 10% del beneficio del sector por el nuevo escenario de tipos e interés en Europa. Esta misma semana, Deutsche Bank y Barclays habían rebajado también a la banca española, siguiendo a los recortes de otras grandes casas como JP Morgan o Morgan Stanley desde que empezó el mes.

Esta oleada de informes ha reforzado la pesimista visión de muchos gestores que no quieren asumir riesgos a corto plazo. En realidad, los inversores llevan soltando lastre en banca durante muchos meses ya y muy especialmente desde que el Banco Central Europeo (BCE) dio un giro a su política monetaria la pasada primavera. Desde entonces, la banca española está muy fuera de las grandes carteras, como el conjunto de las entidades financieras europeas.

"Cuando todo el mundo rema en un sola dirección, quizá sea el momento de pensar en ir a la contra. Los bancos ya no tienen mucho más recorrido bajista por delante, y no hay por qué descartar unos resultados menos malos de lo esperado. De acuerdo en que ningún banco está para alegrías, pero creo que lo peor ya está reflejado en las cotizaciones. A lo mejor es hora de tomar algunas posiciones selectivas por si el peor escenario posible no se confirma", señala un gestor nacional.

No obstante, los expertos están de acuerdo en que aunque unos malos resultados trimestrales ya están casi totalmente descontados en bolsa, el mercado prefiere reducir riesgos, máxime antes de la reunión que la semana que viene celebra el BCE. "Ya habrá tiempo de tomar posiciones si la sangre no llega al río", señalan fuentes bursátiles que reconocen que cuesta mucho ir contra el mercado cuando todos los elementos parecen estar en contra.

Artículos relacionados