La ad­ju­di­ca­ción de un con­trato de hasta 250 au­to­buses eléc­tricos en Milán re­anima la ac­ción

El mercado aplaude la nueva hoja de ruta de CAF, que resucita en bolsa

Tras un año 2018 de ti­tu­beos bur­sá­ti­les, el fa­bri­cante vasco re­cu­pera el favor de los in­ver­sores

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Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) es un clá­sico entre los clá­sicos entre las em­presas co­ti­zadas es­paño­las. El grupo vasco, dueño de un ex­ce­lente his­to­rial en bolsa, ha sa­bido hacer frente a los años más duros de la crisis y ahora afronta el final de de­cenio con una agre­siva es­tra­tegia de di­ver­si­fi­ca­ción. Unos planes que el mer­cado está cre­yendo a pies jun­ti­llas. Entre otras co­sas, porque ya están dando los pri­meros re­sul­tados po­si­ti­vos.

Este mes, la compañía ha anunciado la adjudicacion por parte de ATM Milano, el operador de transporte de la ciudad de Milán, de un gran contrato de hasta 250 autobuses eléctricos por un importe cercano a los 200 millones de euros. Más madera para la cartera de pedidos del grupo, que espera entregar el primer lote de 40 unidades en junio del año que viene. Una de sus grandes apuestas empieza por lo tanto a rendir en tiempo caso récord.

El contrato de Milán (el mayor proyecto en el continente europeo de fabricación de autobuses eléctricos) ha sido obtenido por su filial Solaris, comprada por CAF en septiembre del año pasado. La compañía polaca, cuyo modelo eléctrico puebla cerca de 700 ciudades de más de una treintena de países europeos, alcanzó una facturación de más de 450 millones de euros en 2018 y se ha convertido en una de las puntas de lanza del proceso de diversificación emprendido por el grupo.

CAF quiere seguir por este camino. En la junta de accionistas celebrada a medidados del pasado mes de junio, el presidente Andrés Arizkorreta puso en el centro de su estrategia la firma de nuevas alianzas y la adquisición de nuevas empresas del sector del transporte. Además de la compra de Solaris, la empresa guipuzcoana también se ha hecho con el grupo de mantemiento sueco Euromaint y ha integrado a Orbital Critical Systems, especialista en monitorizaión de equipos ferroviarios y espaciales.

Con la actitud de máxima discrecion que caracteriza al grupo, CAF está desarrollando una intensa actividad corporativa en los últimos trimestres que los analistas creen que tendrá continuidad. "Mantiene una actividad incesante, como demuestra la puesta en marcha a finales de 208 de una fábrica en Gales. Las cuentas les están saliendo y el mercado empieza a reconocer de nuevo la estrategia de un equipo de gestión con mucha credibilidad", aseguran fuentes bursátiles.

Con estas cartas sobre la mesa, la acción de CAF -que prevé presentar los resultados del primer semestre de 2019 el próximo 30 de julio- está en plena racha alcista en Bolsa. Tras caer con fuerza en la primera semana de junio hasta los 37 euros por acción, la cotizacion ha rebotado con mucha fuerza, ha superado con enorme facilidad la resistencia de los 40 euros y ya mira muy cerca los máximos de este ejercicio por encima de los 44 euros que son también los récords de los últimos cinco años.

Atrás quedan los titubeos de 2018, cuando CAF sufrió una enorme volatilidad que le hizo moverse en un rango de más de 10 euros entre los máximos y los mínimos del año. Salvó el año en positivo, antes de reemprender con fuerza la tendencia alcista este año. A la espera del desarrollo de la segunda parte del año, las cifras no dejan mucho lugar a las dudas. El valor de mercado de la compañia se ha disparado un 65% en los últimos tres años y medio.

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