Eléctricas y ga­sistas ad­vierten de que los fondos ex­tran­jeros no in­ver­tirán y apos­tarán por otros sec­tores

El Gobierno ignora a la CNMC presionado por las energéticas

El or­ga­nismo re­gu­lador ha puesto contra las cuerdas a la mi­nistra Teresa Ribera

Teresa Ribera.
Teresa Ribera, ministra en funciones.

El Gobierno en fun­ciones de Pedro Sánchez está ante un serio di­lema ante el lío mon­tado en el sector eléc­trico de­bido a las cir­cu­lares pre­sen­tadas por la CNMC, en las que plantea un fuerte re­corte en la re­tri­bu­ción de la dis­tri­bu­ción y el trans­porte de gas y elec­tri­ci­dad. Algunas em­presas afec­tadas han hecho llegar a la mi­nistra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, sus ar­gu­mentos para que el or­ga­nismo re­gu­lador que pre­side José María Marín Quemada se re­tracte y re­tro­ceda en sus plan­tea­mien­tos.

Naturgy, Enagás y la propia Red Eléctrica apuntan a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia de haber provocado el hundimiento de sus valores en Bolsa y el castigo que les ha venido de las agencias de rating en su calificación. Fitch ha puesto en vigilancia negativa a las dos primeras y a Madrileña Red de Gas por los recortes.

Endesa e Iberdrola están menos inquietas porque, aunque también les perjudica, no les va a afectar tanto a los resultados. “Estamos totalmente en desacuerdo con las circulares pero el impacto nuestro es menor”, han señalado fuentes próximas de ambas compañías.

Negocio muy diversificado

En el caso de Iberdrola, la situación no es preocupante al ser una utility que tiene su negocio muy diversificado. Primero, es una compañía con bajo riesgo en gas y gran parte de su negocio es el eléctrico, sin que tenga una red de distribución de gas como les ocurre a Enagás y a Naturgy. Y, segundo, una gran parte del negocio está centrado en el exterior y el mercado doméstico no es tan representativo.

Respecto a Endesa, el mercado ibérico está centrado más en el transporte y distribución eléctrica y menos en la actividad gasista. Por esa razón, tampoco se ve tan castigada. Hay que recordar que el sector gasista sale mucho peor pues el recorte que propone la CNMC es de un 17,8% para la distribución y un 21,8% para el transporte. Para el eléctrico, los recortes son de un 7% y un 8,2%, respectivamente.

Pese a que el efecto sobre ambas eléctricas no va a ser tan fuerte, no dejan de reconocer que la retribución que plantea la CNMC “es una miseria” comparada con la que reciben otras compañías europeas. En algunos casos, la diferencia llega a alcanzar los dos puntos. Por este motivo, consideran que el futuro Gobierno tiene que plantarse y modificar las propuestas del organismo regulador. “En Europa se retribuye el transporte y la distribución mucho mejor que en España”, señalan.

La tasa calculada por la CNMC es de un 5,58% para las eléctricas, un porcentaje netamente inferior a la rentabilidad exigida por los inversores y más baja que la media europea, con el 6,41%. Países como Francia tienen una retribución del 7,25%; Gran Bretaña un 7,48%, Italia un 7,21% e Irlanda un 7,20%.

Teresa Ribera, en el disparadero

Estas mismas fuentes subrayan que el planteamiento de las circulares que ha presentado la CNMC coloca en el disparadero a la ministra Teresa Ribera y al Gobierno en funciones que ha enviado el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) a Bruselas. En el mismo, se prevén unas inversiones globales de 234.000 millones de euros centrados en apostar por las energías renovables.

Dicho plan energético apuesta casi en su totalidad por la electricidad y deja a un lado el gas. Esto va a suponer que se tengan que invertir más de 40.000 millones de euros en potenciar la red de distribución y transporte. En cambio, todo el mallado que se ha realizado para el gas queda, en parte, minusvalorado.

Por esa razón, las fuentes consultadas entienden que la CNMC deja en mala posición a la ministra Ribera y al Gobierno en funciones, ya que está provocando una serie de incertidumbres para los inversores. En el Ministerio para la Transición Ecológica hay cierto pánico de que los fondos europeos y los americanos dejen de apostar por el futuro plan energético y apuesten, por el contrario, por otros planes europeos bastante menos arriesgados.

Presiones del PSOE

Además, algunos políticos del PSOE no entienden cómo, habiendo alabado Bruselas el plan de España, la CNMC está penalizando a los inversores y al sector energético en general. Precisamente, ha sido el socialista Jordi Sevilla, presidente de Red Eléctrica, quien se ha mostrado más duro con las circulares de la CNMC.

“En estos momentos, las empresas necesitan estabilidad. Bruselas ha alabado el plan español como de los más ambiciosos y se nos está penalizando. Realmente, no entendemos al organismo regulador”, comentan. Desde el sector, subrayan a la vez que, si se mantiene la misma idea, las eléctricas y gasistas españolas se pondrán a la cola en cuanto a la inversión internacional se refiere. “Las empresas necesitamos estabilidad”, comentan.

“Nosotros decimos siempre que una retribución al 5% para una inversión a 30 años es una miseria para el inversor. Estamos en una etapa en la que hay que ir a la electrificación y habrá que invertir. Esperemos que se tengan en cuenta nuestras alegaciones. Si no, el capital se irá fuera”, advierten desde el sector eléctrico.

A gasistas y a eléctricas les queda ver las alegaciones que se presentan hasta el 9 de agosto y el resultado final. De momento, tanto Naturgy como Enagás piden que sea el Gobierno quien decida por encima de la CNMC porque, según argumentan, “el organismo regulador se ha excedido en sus funciones”. El Ejecutivo y el Consejo de Estado tienen la llave.

Artículos relacionados