LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa entra en una fase clave

La au­sencia de in­di­ca­dores macro de re­le­vancia en estos úl­timos días ha obli­gado a los in­ver­sores eu­ro­peos a guardar la ropa a la es­pera de com­probar la evo­lu­ción de la tem­po­rada de re­sul­tados em­pre­sa­ria­les.

Eso se ha traducido en un cierto goteo vendedor que en el caso de las bolsas españolas se ha limitado a apenas un 0,4% para el Ibex 35. El selectivo se mantiene en torno a la cota de los 9.300 puntos, todavía lejos de los niveles que le abriría las puertas de una nueva fase alcista.

Esta falta de consistencia contrasta con la fortaleza de los mercados americanos en su fase expansiva más prolongada de la historia. Wall Street ha vuelto a marcar máximos históricos en todos sus grandes indicadores. El índice Dow Jones de valores industriales ha superado por primera vez los 27.000 puntos. El S&P 500 ha saltado la barrera de los 3.000, mientras el Nasdaq de tecnológicas se está moviendo en las inmediaciones de los 8.000 puntos.

Algo nunca visto gracias al nuevo impulso generado las últimas palabras de Jerome Powell. El presidente de la Reserva Federal ha vuelto a insistir en el lastre sobre la actividad económica provocada por las incertidumbres exteriores. Eso obligará a tomar medidas, entre ellas la rebaja en el precio del dinero.

Esta sensación agridulce ha llevado a los mercados americanos a empezar a descontar un recorte de un cuarto de punto o incluso de medio punto el su tipo oficial de interés ya en el próximo consejo de la Reserva, previsto para el 30 y el 31 de este mes.

Por su parte, las actas de la última reunión del Banco Central Europeo recogen una profunda preocupación por la pérdida de fuerza de la actividad económica en la zona euro. Incertidumbre que comparte el Fondo Monetario Internacional ante el temor de un largo período de escaso crecimiento económico y baja inflación con dos grandes focos de inestabilidad en el horizonte que sumar a la guerra comercial como son el Brexit y la rebeldía de Italia la hora de cumplir con sus compromisos comunitarios.

En este escenario, el BCE prepara nuevas medidas de estímulo con poco margen de maniobra mediante compras de deuda y otros activos, más ajustes en el precio del dinero, ya en el cero por ciento, o mayores facilidades de depósito, es decir en la cantidad que cobra a los bancos por aparcar su dinero en las arcas del BCE. La entidad monetaria analizará todas estas posibilidades un poco antes que la Fed, el día 25.

A partir de ahora comenzará además la temporada de presentación de resultados empresariales correspondiente al primer semestre y las expectativas empiezan a reducirse. Varias compañías en Europa han lanzado avisos de peores resultados o “profit warning” en el segundo trimestre o para el conjunto del año. En general los expertos consideran que las cuentas de las grandes y medianas corporaciones no van a resultar demasiado impresionantes. Incluso podría haber más de una decepción.

Las próximas semanas, por tanto, se antojan determinantes para el devenir de la renta variable de cara al cierre de ejercicio, aunque en general se mantiene un cierto nivel de optimismo entre los operadores.

Calendario semanal de Bolsa

Después de pasividad vivida en las últimas sesiones, marcada por la falta de grandes referencias -salvo algunos flojos datos de producción industrial-; los expertos prevén ahora algo más de agitación en los próximos días. La publicación de indicadores importantes justo en puertas del inicio de la temporada de resultados empresariales correspondientes al primer semestre y el vencimiento de derivados parecen garantizar un mayor nerviosismo.

En la sesión de hoy lunes, los datos más interesantes llegarán desde China con el PIB, la producción industrial y las ventas al por menor, y desde EEUU con el índice de la Fed de Nueva York.

El martes, los inversores ampliarán el foco de atención al dato de paro en el Reino Unido, al índice de confianza empresarial del instituto económico alemán ZEW y a la balanza comercial de la zona euro, así como a la batería de indicadores americanos entre los que destacan las ventas al por menor, la producción industrial, los precios de importación y exportación, la capacidad de utilización, la confianza constructora NAHB y los inventarios de negocios. Indicadores, todos ellos, que pondrán a prueba el pulso del mercado.

La agenda financiera internacional del miércoles, aunque con menos citas, será también muy intensa. Este día se dará a conocer el IPC en el Reino Unido y la zona euro, mientras que desde la otra orilla del Atlántico llegarán los permisos de construcción y el inicio de casas nuevas y el libro Beige de la Reserva Federal, informe de coyuntura de la economía norteamericana que cobra especial relevancia en pleno debate sobre el posible recorte de tipos de interés.

Para la sesión del jueves se esperan la balanza comercial de Japón, las ventas minoristas del Reino Unido, la Fed de Filadelfia y el índice de indicadores de EEUU que permitirá a los operadores conocer la tendencia futura de la economía americana.

La semana se cerrará el viernes con la inflación de Japón y los primeros resultados de la encuesta de confianza de la Universidad de Michigan correspondientes al mes de julio. La atención de los inversores, sin embargo, se centrará en el vencimiento de derivados que puede servir para amplificar la tendencia del mercado. Este viernes, además, arrancará la temporada de resultados semestrales en España con la publicación de las cuentas de Global Dominion.

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