Lleva en­ca­de­nada una subida acu­mu­lada en Bolsa de casi el 70% en lo que va de año

Pharma Mar, ¿un nuevo sueño, o por fin se ha hecho mayor?

El mer­cado es­pera a ver cómo evo­lu­ciona si cumple su pro­mesa de co­tizar en el Nasdaq

PharmaMar
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La co­ti­za­ción de Pharma Mar acu­mula una subida del 66% en lo que va de año, des­pués de dos im­por­tantes va­ra­palos en 2018 y de que uno de sus me­di­ca­mentos haya sido ele­gido para ser pre­sen­tado en va­rias ciu­dades nor­te­ame­ri­canas por la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por sus si­glas en in­glés). Una casa in­ter­na­cional de aná­lisis ex­perta en em­presas bio­tec­no­ló­gicas ha reite­rado que puede subir mucho más, pero en junio volvió a com­por­tarse como un chi­cha­rro.

Ahora, sus directivos quieren llevarla a cotizar en el Nasdaq y el mercado espera.

El pasado 26 de junio, en la ciudad de Vigo, la Junta General de Pharma Mar daba luz verde a la venta de lo último que le quedaba de su negocio de química de consumo (Zelnova), con lo que su destino queda únicamente ligado a la investigación de principios activos para combatir distintos tipos de cánceres.

No mezclar churras con merinas, o lo que es lo mismo, no tener en el mismo saco la fabricación de insecticidas con la investigación biotecnológica para pruebas clínicas, era una de los efectos colaterales de querer dar el salto y comenzar a cotizar en EEUU, más concretamente en el Nasdaq, donde existe un índice específico creado para compañías de biotecnología.

Fuentes del mercado consultadas por Capitalmadrid señalan que la cotización de este tipo de empresas en mercados muy tradicionales como el Mercado Continuo español, “adolecen de una excesiva volatilidad”, ya que cualquier noticia sobre éxitos o fracasos de sus ensayos clínicos suelen llevar aparejados calentones o desplomes del valor.

Es lo que le viene pasando en los últimos años a Pharma Mar y es lo que quieren evitar en parte sus directivos con su inclusión en el Nasdaq, donde según las fuentes consultadas probablemente tendría una capitalización bastante superior a la que tiene en el Continuo español.

La razón dada por los directivos de Pharma Mar para llamar a la puerta del Nasdaq es que así pueden acceder a nuevos mercados y diversificar sus inversores institucionales. El debut está previsto, en principio, para este segundo semestre de 2019, pero la fecha exacta es un secreto muy bien guardado, ya que las autoridades estadounidenses prohíben dar ninguna pista durante los tres meses anteriores al estreno bursátil para evitar casos de información privilegiada. Lo que sí es verdad es que para esta travesía ha contado con un aliado perfecto: la mismísima Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica.

Dos varapalos y una alegría

El año pasado Pharma Mar sufrió dos varapalos bastante serios. Uno fue que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la Comisión Europea denegaron el permiso para comercializar su medicamento Aplidin para combatir el mieloma múltiple (un tipo de cáncer de la médula ósea) después de haber pasado la fase III (la última) de ensayos clínicos. La compañía española ha acudido al Tribunal de Estrasburgo y mientras tanto su uso ha sido autorizado por la Agencia del Medicamento de Australia.

El segundo susto vino cuando la propia Pharma Mar reconoció públicamente que los ensayos clínicos realizados con otro de sus medicamentos (Zepsyre) para combatir el cáncer de ovario no habían dado los resultados esperados. Estos dos reveses llevaron a la acción de la compañía a registrar su mínimo bursátil el 23 de octubre de 2018, cuando cerró a 93 céntimos después de haber cruzado durante el día compraventas a 91 céntimos. Pero, como diría un castizo, no hay mal que por bien no venga, y el Zepsyre estaba siendo probado con éxito en otras dolencias oncológicas que han salido a la luz meses después.

Primero fue el sí de Australia al Apildin. Luego vino (en abril de 2019) el anuncio de que había firmado un acuerdo con la farmacéutica china Luye Pharma -que cotiza en Hong Kong- para desarrollar y comercializar su próximo fármaco, el compuesto antitumoral de origen marino lurbinectedina (Zepsyre) para su uso contra el cáncer de pulmón microcítico, y potencialmente en otras indicaciones, en China, Hong Kong y Macao. Y, por último, vino su presentación en la conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica.

Los resultados de los ensayos clínicos eran tan buenos en su combate contra el cáncer de pulmón microcítico, que el medicamento fue elegido por la Agencia para ser presentado en varias ciudades estadounidenses. El 31 de mayo Pharma Mar alcanzaba el máximo anual en Bolsa al alcanzar los 2,41 euros. Todo parecía ir, por una vez, sobre ruedas. La revalorización de la acción había superado el 100% en los cinco primeros meses del año.

¿Chicharro o mayor de edad?

Pero el valor volvió a comportarse como un chicharro y el 3 de junio sufrió una caída espectacular que le bajo del podio de las compañías que había logrado doblar su precio en los meses transcurridos de 2019. La famosa “realización de beneficios” fue el argumento utilizado por la mayor parte de los analistas para argumantar la caída, que no explica, sin embargo, el comportamiento en los días posteriores. El 26 de junio, por ejemplo, tras el anuncio de que la Junta había aprobado la venta de Zelnova y la próxima cotización en el Nasdaq, la acción cayó algo más del 3%.

En las últimas jornadas (entre el 1 y el 9 de julio), Pharma Mar ha intercalado dos subidas del 4,7% y el 5,9%, con caídas del 1,2% al 3,4%, y se ha quedado prácticamente igual a como terminó el mes de junio, entre 1,8 y 1,81 euros por acción. Las fuentes consultadas por Capitalmadrid añaden que, con esos niveles de cotización, cualquier subida o bajada de muy pocos céntimos provoca oscilaciones del precio final que aumentan la sensación de volatilidad del valor. Quizás la entrada en el Nasdaq reduzca las oscilaciones y, si las cosas les salen bien, la capitalización bursátil suba y los pequeños accionistas dejen de vivir de susto en susto.

De momento, todos se han llevado una alegría, porque tras la bajada del 3 de junio, la firma Rx Securities, especializada en este tipo de compañías biotecnológicas, se desmarcó del resto y reiteró el día 11 su consejo de comprar acciones de PharmaMar, para las que fija un precio objetivo de 3,6 euros (el doble de su cotización actual). La cifra es sensiblemente superior al del resto de analistas que fijan sus precios objetivo entre los 1,60 y los 2,30 euros.

Entre las razones que han llevado a RX Securities a mostrarse tan segura de sus pronósticos están los esperanzadores resultados de la eficacia del Zepsyre contra el cáncer de pulmón microcítico, uno de los más agresivos y para el que, según los expertos, la ciencia lleva 20 años sin realizar un avance significativo. El triunfo de este medicamento podría multiplicar los ingresos de Pharma Mar, pero por el momento eso es sólo un sueño. Lo que sí es real es que su estreno en el Nasdaq la hará mayor, para bien o para mal.

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