El gran reto es man­tener la de­manda de los tu­ristas ale­ma­nes, fran­ceses y bri­tá­nicos

El turismo español encara la ralentización con margen para recomponer su oferta

Tras va­rios años des­ac­ti­va­dos, los mer­cados de Turquía y Egipto vuelven a ser una com­pe­tencia real

Turistas en la Alhambra, Granada
Turistas en la Alhambra, Granada

El tu­rismo na­cional vive tiempos glo­rio­sos. España sigue to­cando el cielo en el que es desde hace mu­chos años el seg­mento más po­tente y es­table de una eco­nomía que, como todas en la vieja Europa, mues­tras signos cada vez más evi­dentes de ra­len­ti­za­ción. La Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur) prevé que el sector cre­cerá un 1,6% en 2019. Un por­cen­taje que a la vista de la evo­lu­ción siempre al alza de los úl­timos años de­bería re­sultar ex­tra­or­di­na­rio.

Sin embargo, la cifra se situa por debajo del alza del 2% registrado el año pasado y por debajo también del crecimiento económico previsto para el conjunto de la economía española en 2019. Hay dos grandes factores que justifican esta marcha atrás. El primero, que el potencial de crecimiento es ya muy limitado. El segundo, más importante, es que se estan reabriendo mercados que durante muchos años habían dejado de competir con el español.

Aunque el Gobierno espera la entrada de 17 millones de turistas en España que llevarían los ingresos hasta las puertas de los 34.000 millones de euros (sería un nuevo máximo histórico tanto de visitantes como de facturación), Exceltur ha rebajado la euforia con argumentos difícilmente rebatibles: las cifras del pasado mes de mayo y el número de asientos y vuelos programados desde los grandes paises de los que se abastece el turismo español para los meses de julio y agosto.

Efectivamente, se debería producir un cambio de tendencia muy significativo respecto a mayo para que se hicieran buenas las mejores previsiones del Ejecutivo. En el quinto mes del año, la llegada de turistas extranjeros se redujo un 1,6%. Un fenómeno que tuvo mucho que ver con la fuerte reducción de visitantes alemanes y franceses, los grandes generadores de turismo internacional, con retrocesos muy significativos del 8,8% y del 10,7% respectivamente.

Por el contrario se mantuvo prácticamente igual el nivel de entrada de turistas británicos. El otro gran factor de precoupación es que se reduce paulatinamente el número de pernoctaciones en suelo español, que en mayo se situaba ligeramente por encima de los 6 dias. A la espera de que examinar hasta qué punto son extrapolables los datos de mayo al conjunto del verano, los expertos creen que hay algunas razones para la inquietud. Y también para el optimismo, porque el sector tiene tiempo de sobre para reposicionar su oferta.

"Sí se ve un cambio de tendencia, que de momento no es especialmente preocupante pero que obliga a una reflexión. El pinchazo se está produciendo fundamentalmente en el mercado de costa, pero se está viendo compensado por el crecimiento de las grandes ciudades, con Madrid y Barcelona a la cabeza. Lo que se está dibujando es un mercado a dos velocidades bien diferenciadas, no tan homogéneo como el que hemos disfrutado hasta hace muy poco", aseguran fuentes del sector.

Efectivamente, Madrid y Catalúña son las dos únicas comunidades en las que crece el gasto, mientras que el turismo de sol y playa se resiente. Destinos tan exclusivos como Canarias y Baleares están registrando descensos en torno al 8% en la recepción de turistas alemanes y nórdicos. La vuelta a la actividad de Turquía y Egipto como grandes competidores se deja notar ya con mucha fuerza en un mercado como el español que había gozado de una situacion de casi monopolio en estos últimos años.

"No podía durar mucho más esta situación de casi total falta de competencia en un segmento en el que la inestabilida geopolítica ha jugado a favor de España. Tenemos que ajustarnos a una situación de competencia mucho más normal", explican desde el sector, donde recuerdan que en el conjunto de 2019, el gasto de turistas ha crecido cerca de un 4%. "Tenemos tiempo de reposicionarnos paa afrontar un futuro algo mas incierto", aseguran.

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