La in­ver­sión en nuevos in­mue­bles y la con­tra­ta­ción se dis­paran en el primer se­mestre

El mercado de oficinas en España se salta la ralentización con Madrid a la cabeza

Las dos grandes ca­pi­tales ofrecen una ex­hi­bi­ción de di­na­mismo frente a la dudas de otros seg­men­tos.

Edificios de Oficinas
Edificios de Oficinas

Los nú­meros del mer­cado es­pañol de ofi­cinas asustan en los seis pri­meros meses del año. Segun datos de BNP Paribas Real Estate, la compra de este tipo de in­mue­bles se situó a las puertas de los 2.600 mi­llones de euros al cierre del mes de ju­nio. La cifra es im­pac­tante porque ya su­pera por mucho los 2.300 mi­llones de fac­tu­ra­ción del año pa­sado. Madrid y Barcelona son las dos lo­co­mo­toras de un mer­cado na­cional que vive días de vino y ro­sas.

Según los datos del banco francés, la inversión en oficinas supone el 52% de todo el gasto en activos inmobiliarios de la primera mitad del año. La cifra gana en importancia si se tiene en cuenta que el conjunto de la compras en el sector alcanzó los 5.000 millones de euros en el primer semestre, un 19% más que en 2018. Por lo tanto, el negocio en oficinas marca las diferencias incluso en un escenario de bonanza en el conjunto del negocio más pujante de la economía española.

"Los dos grandes mercados, Madrid y Barcelona, tienen un déficit histórico que es la escasez de producto. Eso hace que todo lo que sale al mercado se coloque a gran velocidad y a precios atractivos para los promotores de oficinas. Estamos ante un mercado muy dinámico y que a pesar de las extraordinarias cifras del primer semestre aún está lejos de tocar techo", aseguran fuentes del sector que creen que el ritmo se mantendrá en lo que queda de año.

La combinación de rentabilidades atractivas y de crecimiento económico en España (entre los mayores países de la zona euro, ninguno avanza más) augura un corto y medio plazo brillante. En Madrid, la contratación de oficinas superó los 375.000 metros cuadrados hasta junio. Hay que retroceder hasta mediados de 2007, antes del comienzo de la gran crisis económica mundial, para encontrar un registro tan alto, segun datos de la consultora inmobiliaria CBRE.

En Barcelona, la contratacion superó los 250.000 metros cuadrados en otra demostracion de fuerza. Pero es Madrid quien concentra las grandes operaciones, con varias transacciones por encima de los 10.000 metros cuadrados protagonizadas por grandes nombres como Banco Santander, Cetelem, Amazon o MásMóvil. Pero hay otros jugadores que están dinamizando el mercado con nuevas prácticas y una actividad relevante y creciente.

Se trata de los operadores de los operadores de espacios flexibles y ‘coworkings’, que según CBRE habrían absorbido en el segundo trimeste del año unos 22.000 metros cuadrados de oficinas. Puede ser sólo el comienzo de un movimiento mucho más amplio, ya que algunas firmas estiman que en un decenio estos espacios podrían alcanzar hasta un 30% del total. Ahora el porcentaje es testimonial, por lo que el recorrido de este segmento es inmenso.

Las nuevas tendencias empresariales son sólo la guinda de un pastel, el del negocio español de oficinas, que navega viento en popa y sin amenazas a medio plazo. Grandes inversores nacionales e internacionales tratan de sacar el máximo partido de un mercado lejos de la madurez que ha tomado la delantera en el conjunto del sector inmobiliario español. La ralentización económica, o cualquier primer atisbo de ella, de momento no se deja notar en absoluto.

Artículos relacionados