DESDE EL PARQUET

Enagás, dudas regulatorias

Una tor­menta per­fecta se ha con­for­mado en estos días sobre Enagás, pro­vo­cando un des­plome de su co­ti­za­ción del orden del 20% en apenas cinco se­sio­nes. Al vér­tigo pro­vo­cado por sus re­cientes má­ximos his­tó­ricos se ha su­mado la re­ciente pro­puesta de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) de re­bajar la re­tri­bu­ción a las com­pañías por el trans­porte y la dis­tri­bu­ción de gas.

El posible estacazo regulatorio amenaza seriamente a las cuentas futuras de Enagás. Según los cálculos de los analistas, su retribución de podría ver reducida en más de un 20% y el impacto negativo sobre sus resultados estaría sobre los 200 millones de euros de ser aceptada la propuesta del organismo regulador. Los más pesimistas temen una reducción del 50% del Beneficio por Acción.

Circunstancia que ha puesto en alerta a las grandes casas de análisis, que han puesto de inmediato en revisión a la baja sus estimaciones de precio objetivo de la compañía. Los operadores temen ahora un goteo de rebaja de recomendaciones en las próximas horas o días que pueden comprometer aún más la cotización del valor.

Las acciones de Enagás se han desplomado en estos días hacia los 18 euros, mínimos de 2018, donde encuentra su principal nivel de soporte en la actualidad. De perderlo se abriría un nuevo gap bajista hasta los 17 euros.

No obstante, los bolsistas no creen que la sangre llegue al río. La posibilidad de romper a la baja este suelo es realmente complicada, máxime cuando gran parte de los analistas aseguran que, pese al recorte de recomendación y el ajuste en el balance, no se debe dudar de la capacidad del grupo para mantener su dividendo. La retribución de Enagás es una de las más atractivas del selectivo, lo cual, junto a un PER de poco más de 10 veces, supone que, tras los recortes, la gasista estaría cotizando a múltiplos bastante interesantes para ir volviendo a tomar posiciones.

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