BOLSA

Bankia, más esperanzas que dudas en el medio plazo

Renta 4 con­si­dera que la ac­ción ha to­cado fondo y todo serán buenas no­ti­cias

José Sevilla, Bankia
José Sevilla, Bankia

La puesta a prueba del so­porte de los dos euros a fi­nales del mes de junio ha pro­vo­cado un in­tenso es­ca­lo­frío entre los ac­cio­nistas de Bankia. La pér­dida de este ni­vel, pa­sa­jero a todas lu­ces, su­pon­dría la pro­lon­ga­ción de la ten­dencia ba­jista ini­ciada hace dos años hacia ni­veles des­co­no­cidos y de im­pre­vis­bles con­se­cuen­cias.

Una situación crítica que no es más que el reflejo de los graves problemas por los que atraviesa en general el sector bancario en Europa, lastrado por los bajos tipos de interés y una economía sin capacidad de reacción.

Aunque las cuentas de Bankia vienen mostrando una mejora en la evolución de los ingresos recurrentes en la primera mitad del año, lo cierto es que el deterioro del Euribor y la menor demanda del crédito obligan a extremar las medidas de prudencia.

El plan estratégico puesto en marcha en 2018 fiaba precisamente las perspectivas de la entidad en una progresiva recuperación del Euribor. Este fiasco, junto al deterioro macroeconómico podría obligar a Bankia a revisar a la baja el objetivo de beneficios para 2020.

Las previsiones de ganar cerca de 1.300 millones de euros deberían quedarse en torno a la mitad, según las estimaciones de Renta 4. Sin embargo, estas estimaciones ya estarían recogidas por el consenso del mercado y no debería erosionar mucho más su cotización.

Es más, los analistas del banco de inversión confían en la buena dinámica de crecimiento de las nuevas formalizaciones como contrapeso a una presión adicional sobre los márgenes provocada tanto por el Euribor como por las rentabilidades a la baja.

A pesar del aumento de las exigencias para la entidad, los expertos de Renta 4 no observan riesgos de cambio en su actual política de dividendos, aunque todo quedará pendiente del contexto regulatorio y de una recuperación más sostenida de los ingresos básicos.

En base a estos criterios, la casa de análisis ha optado por reducir su precio objetivo de 3,05 euros a 2,6 euros por acción. No obstante, ha reiterado su recomendación de mantener pues esta estimación le confiere un potencial alcista del 30% desde su actual cotización de mercado. Tras acumular una caída de más del 15% en el año, una de las más altas del selectivo, la firma cree que Bankia cotiza a múltiplos bastante atractivos a la espera de una solución, entre otras cosas, a la presión sobre la rentabilidad y los costes de pasivo al alza.

Su gran peligro, advierten sin embargo los expertos técnicos, puede ser la pérdida de la cota de los 2 euros. Este nivel marcar una frontera histórica en el devenir de Bankia y su pérdida abriría una puerta hacia un mundo desconocido. De momento, este nivel parece aguantar y todo apunta a un posible rebote del valor apoyado en sus fundamentales, pero el perfil técnico actual es netamente bajista y todo es posible.

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