BOLSA

Duro Felguera, duro de pelar

Después de estar abo­cado a la des­apa­ri­ción por sus pro­blemas fi­nan­cie­ros, Duro Felguera em­pieza a tomar aire y a mos­trar los pri­meros signos de su­per­vi­ven­cia. Así lo re­fleja plan de ne­gocio para el pró­ximo lus­tro, ba­sado en una mayor es­pe­cia­li­za­ción y la re­duc­ción de los riegos asu­mi­dos.

Gracias a los esfuerzos acometidos, el equipo gestor del grupo, liderado por José María Orihuela, confía en haber multiplicado por diez el Ebitda al final de dicho período. La compañía espera cerrar 2023 con un resultado bruto operativo sobre los 41 millones de euros frente a los cuatro millones estimados para el presente ejercicio.

Siendo una cifra importante, resulta aún más relevante las previsiones del grupo industrial asturiano de alcanzar un margen de Ebitda del 5,8% frente al 0,9% de este año. Un salto cualitativo que le permitirá maximizar el incremento del 58% previsto en los ingresos al elevar las estimaciones de las ventas de 450 a 712 millones de euros.

Una ambiciosa evolución sustentada en las expectativas de triplicar la contratación hasta alcanzar una cifra superior a los 850 millones de euros gracias a un cambio de peso de su actividad reduciendo su actividad tradicional e impulsando el área de energía por encima del 21% del total.

Para ello ha puesto en marcha además un estricto proceso de reestructuración financiera de cinco pasos empezando por la ampliación de capital realizada el pasado mes de julio, la refinanciación de la deuda, la nueva línea de garantías financieras, la desinversión de activos no estratégicos y, finalmente, el análisis profundo de los proyectos en curso para evitar errores pasados. En este sentido, tiene previsto reenfocar su estrategia acudiendo solo a proyectos de menos de 150 millones de euros y con socios en caso de proyectos de mayor peso.

En renovables, un mercado con un potencial accesible estimado de 215.000 millones de euros, Duro Felguera optará a proyectos mediante una posible adquisición o alianza con una empresa de renovables, al igual que haría en el segmento de redes eléctricas, donde ha identificado oportunidades por valor de 31.000 millones.

El grupo además realizará un “contrasplit” con un canje en la proporción de una acción nueva por cada 50 antiguas. Esta operación supondrá la reducción de su capital en un 90%, pero elevará el valor nominal de sus títulos a 0,05 euros, Las acciones del grupo cotizan en la actualidad a poco más de 0,01 euros con una caída en el año de más del 6% incluso.

No obstante, pese a la reacción inicial positiva a este nuevo plan, en el mercado se sigue observando muchas reticencias en cuanto a la capacidad del grupo en cumplir este ambicioso plan. Aunque la compañía ha mostrado ser muy dura de pelar, aún le queda mucho por demostrar antes de poder recuperar la confianza de los inversores.

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