Las crí­ticas de la mi­nistra Teresa Ribera a Brufau han sen­tado muy mal en el sector pe­tro­lero

El cambio climático y Sánchez obligan a Repsol y Cepsa a competir por el kilovatio

Petroleras y eléc­tricas se de­claran la guerra en un ne­gocio que le­van­tará chispas con el fu­turo Ejecutivo

petroleras
petroleras chisposas.

A las pe­tro­leras no les ha que­dado otra que su­marse al ne­gocio eléc­trico a la vista de las me­didas de des­car­bo­ni­za­ción que se están im­po­niendo por el efecto in­ver­na­dero. Los com­bus­ti­bles fó­siles se­guirán con­tando en el con­sumo de energía pri­maria pero, como ha re­cor­dado la mi­nistra de Transición Ecológica en fun­cio­nes, Teresa Ribera, al pre­si­dente de Repsol, Antonio Brufau, “no es in­te­li­gente” negar la realidad me­dioam­bien­tal.

A Repsol y Cepsa no les ha quedado otra que entrar a competir con Iberdrola, Endesa y Naturgy. Si sale adelante el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 que el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez ha enviado a Bruselas, las energías renovables representarán un 42% en el uso de energía final del país. En el caso de la generación eléctrica, el porcentaje de renovables en 2030 alcanzará el 74%.

El futuro Ejecutivo no se lo va a poner nada fácil al sector petrolero ante su intención de ir contra el consumo del diésel. La apuesta medioambiental de Sánchez y sus colaboradores hace presagiar un futuro incierto para Repsol y Cepsa y la industria petroquímica en general. Por tanto, no tienen más remedio que diversificarse y abrir nuevas vías de negocio.

Las palabras de Teresa Ribera han sentado tremendamente mal en el sector petrolero, que ven en la ministra una intromisión en el sector. Fuentes consultadas califican de “intervencionistas” las afirmaciones de la ministra y poco dialogantes en cuanto a la forma de afrontar la situación.

El cambio climático ha provocado que petroleras y eléctricas -hasta ahora con vidas paralelas en cuanto a empresas energéticas se refiere, pero diferenciadas por sus negocios-, pisen ya el mismo terreno y se disputen los grandes y pequeños clientes del kilovatio. La irrupción del coche eléctrico ha sido un elemento añadido para que las grandes multinacionales europeas como Shell, Total, BP y ENI se hayan iniciado igualmente en esta misma andadura.

De momento, convidados de piedra

De momento, tanto Repsol como Cepsa aparecen como unos meros invitados en el negocio y no meten miedo, ya que tienen una cuota muy pequeña en el mercado mayorista y minorista de electricidad. Pero como en cualquier actividad, todo es cuestión de tiempo.

Las tres grandes eléctricas -Iberdrola, Endesa y Naturgy- saben que controlan más del 80% del negocio de comercialización y disponen de una distancia enorme. Esa ventaja no les garantiza su futuro, por lo que no ocultan su preocupación ante la irrupción de dos empresas como Repsol y Cepsa. Ambas, disponen de una potente red de gasolineras y, por tanto, son grandes expertas en marketing y potencial económico.

Por un lado, la energética que preside Antonio Brufau ha comenzado el terreno por la base, es decir, comprando a Viesgo tres centrales hidroeléctricas, con una capacidad de generación de 700 megavatios, dos plantas de ciclo combinado de gas (1.648 MW), y la comercializadora de gas y electricidad con 750.000 clientes, por 750 millones de euros.

De ser un simple convidado de piedra en el negocio eléctrico, de pronto se ha convertido en un competidor -muy pequeño aún- pero que ha aterrizado con cierta fuerza. Según ha dejado claro en su plan estratégico, el objetivo es lograr en 2025 una cuota de mercado de gas y electricidad de más del 5% y unos 2,5 millones de clientes. Por tanto, su intención es quitar cerca de dos millones de clientes a Iberdrola, Endesa y Naturgy.

Acuerdo con El Corte Inglés

La petrolera ha creado ya su propia filial de comercialización denominada Repsol Electricidad y Gas. En marzo pasado, la compañía firmó un importante acuerdo con El Corte Inglés por el que la energética ofertará electricidad y gas a clientes de la cadena de grandes almacenes. Los clientes que dispongan de la app de Repsol, denominada Waylet, podrán utilizarla en los centros del ECI como forma de pago a partir de mediados de junio.

La oferta promocional de lanzamiento que arrancó en marzo la compañía la va a ampliar a partir de la segunda quincena de junio a los clientes que tengan la tarjeta del ECI, que superan los 11 millones. Además de las rebajas que ofrece en la nueva tarifa, los consumidores tendrán descuentos en carburante y un cheque de El Corte Inglés de hasta 100 euros.

Repsol Electricidad y Gas ha ganado también uno de los concursos de suministro eléctrico convocado por El Corte Inglés, convirtiéndose en el principal proveedor energético del grupo de distribución. Según el contrato, suministrará 21.600 MWh anuales.

Cepsa apuesta por las pymes

Por su parte, Cepsa lanzó en noviembre pasado la oferta Luz y Gas para pequeñas y medianas empresas que contraten luz hasta 15KW y 50.000 KW de gas al año. Este sistema cuenta con tres tipos de tarifas: fija, flexible y óptima. Con la fija, la empresa paga el mismo importe cada mes; la flexible permite pagar por el consumo de cada mes al mismo precio de la energía durante todo el año y con discriminación horaria; con la óptima, se paga cada mes la energía a precio de coste más un pequeño gasto de gestión.

A principios de año, la petrolera controlada por el fondo soberano Mubadala, de Abu Dabi, firmó con la compañía energética del país árabe, Masdar, un acuerdo de colaboración en energías renovables para proyectos en España y Portugal. Su objetivo es construir entre 500 y 600 megavatios de potencia en los próximos cinco años.

La compañía desarrolla actualmente un parque eólico en Jerez (Cádiz), con una capacidad instalada de 28,8MW, con una inversión de 35 millones de euros. Cepsa tiene además ocho plantas de cogeneración en Palos, San Roque y Tarragona, que suman 320 MW y una central de ciclo combinado de 388 MW en Campo de Gibraltar.

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