BOLSA

Euskatel, sensaciones encontradas

En los foros hay sen­sa­ciones con­tra­rias res­pecto al fu­turo de Euskcaltel. Algunos ope­ra­dores se mues­tran muy op­ti­mistas e ilu­sio­nados una vez su­pe­rado el duro golpe su­frido en tér­mino de clientes e in­gresos por el cambio de pro­veedor móvil en 2011.

A lo largo del pasado ejercicio, los esfuerzos el equipo gestor se centraron en la captación de clientes y en el ahorro de costes, por valor de más de 17 millones de euros, que si bien no han permitido contrarrestar del todo el fuerte impacto sufrido si ha puesto de nuevo a la compañía en el rumbo correcto para seguir creciendo en sus tres principales áreas de influencia, País Vasco, Asturias y Galicia, así como para abrir otros mercados.

Además de la mejora de la actividad de negocio, en los foros se comenta que el interés mostrado por Zegona por convertirse en accionista de control, en la actualidad posee cerca del 21% de la compañía, podría agitar al alza la cotización.

También se habla y mucho de una hipotética adquisición por parte de algunas de las grandes operadoras, pero no parece haber nada más allá de una rumorología interesada señalan los bolsistas más críticos. Estos, además, esgrimen su elevada deuda. Una ratio de apalancamiento que el grupo achaca a las adquisiciones realizadas en los tres últimos años pero que le han permitido duplicar todas las magnitudes relevantes de negocio.

En cualquier caso, la actividad asegura la generación de efectivo suficiente para acometer el plan de expansión fijado en su plan de negocio para 2022, en el que además de confirmar un atractivo dividendo al accionista recoge un progresivo desapalancamiento hasta niveles de 3,5 veces deuda neta/Ebitda.

En este contexto, las acciones de Euskaltel acumulan una revalorización de más del 10% en el conjunto del año. Circunstancia que, en principio, estaría dando la razón a los más optimistas. Sin embargo, la realidad es más compleja. En el último mes, la compañía ha perdido cerca de un 10% de su valoración, rompiendo además importantes niveles de soporte que le han hecho perder su directriz alcista. Eso compromete sus expectativas futuras a no ser que encuentre una sólida zona desde donde rebotar en las inmediaciones de los 7,4 euros por acción.

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