La ma­durez del ci­clo, las ten­siones con Irán y la ba­jada de tipos em­pujan al metal do­rado

Los inversores se refugian en el oro y el Bitcoin ante la tormenta que se avecina

La di­visa di­gital rompió el um­bral de los 10.000 dó­lares por pri­mera vez en quince meses

Bitcoins
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En los mer­cados se está ges­tando un te­rre­moto con el avance de la vo­la­ti­lidad y el in­cre­mento del miedo ge­ne­ra­li­zado. Una muestra de ello es el flujo po­si­tivo que están viendo ac­tivos como el oro o el Bitcoin. El pri­mero de ellos siempre se ha to­mado como el re­fugio de las re­ce­siones y el se­gundo puede co­menzar a ocupar ese lu­gar. Los in­ver­sores están co­men­zando a rea­lizar este tipo de mo­vi­mientos que pueden tener con­ti­nuidad du­rante los pró­ximos meses si la si­tua­ción man­tiene esta di­ná­mica.

Ya hay pocas cosas que puedan parar a los que empiezan a considerarse como inversores defensivos en este entorno. La última comparecencia de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, dejó bastante claro que los estímulos pueden volver a la economía norteamericana por los temores que hay a que se produzca un estancamiento que derive en recesión económica.

La institución monetaria norteamericana se está acercando más a la reducción precio del dinero, mientras que el conflicto que se está gestando entre Irán y Estados Unidos va ganando cada vez más cuerpo. Esto ha encendido las alarmas en los mercados y está siendo lo suficiente como para que el oro haya roto una resistencia técnica a largo plazo en los 1.350 dólares la onza. Algo que desató una ola de coberturas cortas y un mayor volumen de compras.

En un mundo donde hay muchos activos refugio, como los bonos del gobierno, que ofrecen tipos negativos y la curva de rentabilidad apunta a una recesión, el oro parece una buena apuesta en estos momentos. Ahora, todos los ojos están puestos en los inversores que deben sopesar si apostar por precios más altos.

En este sentido, Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank señala que “ha habido noticias favorables para el metal dorado”. Aquellos que han comprado en las últimas semanas “necesitarán la seguridad de que no han entrado en la cima del mercado”, añade.

Hay muchos recién llegados al rally de oro. Los inversores invirtieron casi 3.000 millones en fondos cotizados (ETF’s) en bolsa vinculados al metal en lo que va de mes, lo que supone la mayor entrada desde enero.

Con todo, los indicadores técnicos indican que el mercado se está recalentando. El índice de fortaleza relativa se encuentra en el territorio de la sobrecompra, y los operadores pronto pueden decidir obtener ganancias a menos que haya “nuevos catalizadores externos para ayudar a mantener este recorrido”, apunta Hansen.

Claves para la revalorización del metal dorado

Cualquier otra señal de una desaceleración en la economía de Estados Unidos podría ayudar a apuntalar un recorte de tipos de interés, aumentando así “el atractivo del oro”, expone el experto.

Además, hasta ahora, el repunte del oro ha sido impulsado principalmente por el tono moderado de la Fed, pero un mayor deterioro en las relaciones de Estados Unidos con Irán podría alimentar una nueva ronda de compras de activos refugio.

Los funcionarios estadounidenses dicen que Irán está rechazando los esfuerzos para el conflicto a través de los canales diplomáticos, lo que plantea la posibilidad de una acción militar que tendría consecuencias políticas y económicas inmediatas y de gran alcance en el Oriente Medio.

El refugio hacia el Bitcoin

Asimismo, los inversores están adentrándose en otra clase de activos alternativos por si la tormenta se acelera. Sin ir más lejos, el Bitcoin rompió la barrera de los 10.000 dólares por primera vez en aproximadamente 15 meses, recuperando más de la mitad del aumento parabólico que introdujo a los inversores convencionales al activo digital antes del estallido de la burbuja de la criptomoneda.

George McDonaugh, director ejecutivo y cofundador de la firma de inversiones en criptomonedas con sede en Londres KR1 afirma que el rebote de la criptodivisa ha sido “bastante extraordinario” y podría seguir manteniendo esa misma tendencia en el caso de que las incertidumbres “sigan por este mismo camino”.

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