LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa continúa sin rumbo

El temor a un pro­ceso de ra­len­ti­za­ción eco­nó­mica pro­vo­cado por la guerra co­mer­cial ha lle­vado a la Reserva Federal a abrir las puertas a po­si­bles re­bajas de tipos en un fu­turo in­me­diato. Algo que de­bería haber ani­mado las co­ti­za­ciones y re­lan­zado las in­ver­siones en busca de ren­ta­bi­li­dad.

Sin embargo, el mercado se ha mostrado contenido ante la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio y las preocupaciones de que Italia no logre cumplir con las exigencias presupuestarias de la Unión Europea.

Los favorables datos de actividad económica PMI en la zona euro también han quedado así en segundo plano. En este tira y afloja, el índice Ibex 35 se apuntó la semana pasada una mínima ganancia del 0,36% para consolidar la cota de los 9.200 puntos. Eso permite al selectivo asentarse sobre el suelo de los 9.000 puntos, pero deja todavía en el aire su capacidad de recuperar la cota de los 9.500 puntos, nivel de referencia para retomar la tendencia alcista.

Un panorama a corto plazo que parece confirmar los consejos de diversificación y calma apuntado por la mayoría de los operadores. En general, creen que el ruido de fondo provocado por la guerra comercial, el Brexit y las incertidumbres geopolíticas acabarán por amainar y el mercado volverá a centrarse en los buenos fundamentales económicos y especialmente en los resultados empresariales. Pero eso puede llevar aún bastante tiempo.

Pese a que no hay grandes perspectivas a medio plazo, los operadores aconsejan tener paciencia, pues salir ahora del mercado puede complicar la recuperación de inversiones más adelante. De este modo, se impone la estrategia de mantener una visión a medio y largo plazo, sin dejarse llevar por miedos puntuales.

Eso sí, recuerdan mantener una cartera diversificada en aquellos sectores menos propensos a los vaivenes de las tensiones geopolíticas o afectados por la guerra comercial, como pueden ser las telecomunicaciones y las energéticas, que incluso se pueden ver beneficiadas por el repunte de los precios del crudo.

Calendario semanal de Bolsa

Tras la reunión de la Reserva Federal, que no ha generado ni frío ni calor en los mercados financieros, la atención de los próximos días se centrará en la evolución de las cifras de confianza de los consumidores y de inflación, que empiezan a ser una fuente de preocupación para los bancos centrales.

Hoy lunes, de momento, los inversores solo contarán con el índice de clima empresarial del instituto económico alemán IFO.

En la sesión del martes, el foco de atención se centrará en los datos americanos de ventas de casas nuevas y, sobre todo, en el índice de confianza de la Conference Board.

El miércoles vendrá marcado por la confianza consumidora del instituto económico alemán GFK, así como por la confianza consumidora en Francia. Desde EEUU llegarán además los pedidos de bienes duraderos y los inventarios.

La agenda financiera internacional del jueves será la más cargada de citas relevantes para los mercados. En China se espera la producción industrial, en España el dato de IPC correspondiente al mes de junio. Alemania se dará a conocer también la inflación, las ventas minoristas y el PIB, mientras que desde la zona euro llegarán los indicadores de clima empresarial, sentimiento económico y confianza consumidora. Desde EEUU llegará además la tercera revisión del PIB del primer trimestre, que estaría creciendo a un ritmo del 3,1%, junto a las casas pendientes de venta.

También se espera muy intensa la sesión del viernes, última de semana y del mes de junio. Este día, los inversores se despertarán con los datos de paro y producción industrial de Japón, así como con la confianza consumidora del Reino Unido, donde las aguas bajan revueltas a costa del Brexit y la inestabilidad política. Conforme avance la mañana se dará a conocer el PIB y la balanza corriente españoles.

Los inversores deberán estar también muy atentos a los precios de producción de la zona euro y a los múltiples indicadores norteamericanos entre los que destacan los ingresos y gastos personales, el deflactor de precios, que ayuda a medir las tensiones inflacionistas, y el índice de confianza de la Universidad de MIchigan.

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