La com­pañía crece a ve­lo­cidad de cru­cero y con­so­lida un trienio pro­di­gioso

MásMóvil llega al Ibex 35 con signos de agotamiento y el apoyo de los analistas

La re­sis­tencia de los 20 euros se le ha atra­gan­tado al cuarto ope­rador es­pañol

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¿Se puede per­mitir un parón una em­presa que desde 2015 hasta 2018 dis­paró su valor en bolsa desde los 260 hasta los 2.350 mi­llones de eu­ros? No sólo puede, sino que debe. Lo que es­tamos viendo en MásMóvil es un ejer­cicio de con­so­li­da­ción des­pués de un trienio pro­di­gioso. No es que haya per­dido la magia bur­sá­til, sino que es in­sos­te­nible un ritmo de subida como el que es­tá­bamos viendo. Palabra de uno de los grandes ana­listas del sector 'telecos'.

El próximo 24 de junio, MásMóvil será nuevo integrante del Ibex 35 en sustitución de Técnicas Reunidas. El clásico del selectivo deja paso al que ha sido sin duda el valor estrella de la Bolsa española en la segunda mitad de la década. El cuarto operador de 'telecos español' ha batido todos los récords de precocidad en el parqué, donde ha ido dando grandes saltos que le han llevado desde el marginal MAB al Olimpo del mercado de valores nacional.

Pero el anuncio del desembarco en el Ibex no le ha sentado bien. La acción ha corregido inmediatamente después del anuncio y se ha vuelto a dejar atrás una cota, la de los 20 euros, que se ha convertido en muy familiar en lo que va de año. Para MásMóvil, ha sido una resistencia constante desde la que siempre ha corregido. Cada vez que la ha superado, sus accionistas han realizado una parte de los ingentes beneficIos acumulados durante estos años.

Sorprende que la acción no haya resistido mejor en los últimos días y se haya situado de nuevo en el punto al que arrancó 2019. Normalmente, la entrada en el Ibex provoca compras de los fondos indexados que necesitan títulos para replicar la composición del índice. Pero la llegada de MásMóvil estaba tan descontada por el mercado que la acción de la operadora ha seguido por el camino de la irregularidad, tan habitual en lo que va de año.

Pero la compañía tiene la confianza de sus inversores de cabecera y de los analistas. Los últimos movimientos demuestran que el grupo no ha perdido ni un ápice de interés para los mayores gestores del mundo. Fidelity ha aumentado su participación hasta el 8,3%. Otros accionistas históricos como Invesco, los Domínguez (dueños de cadena de ropa para niños Mayoral) o Carmen Ybarra mantienen intactas sus participaciones después de unos meses frenéticos.

En estos últimos meses, MásMóvil ha colocado 1.450 millones de euros de deuda senior dentro de su proceso de refinanciación de la deuda a precios muy atractivos, claramente inferiores a los previstos inicialmente. Previamente, había recomprado por 883 millones de euros la deuda convertible que estaba en manos de Providence. Pero a pesar de tener todos los deberes hechos, la cotización no acaba de despegar en un primer semestre que están siendo de transición.

"Estamos viendo signos de cansancio. Los crecimientos que hemos visto en años anteriores son ahora impensables. La compañía a a seguir metiendo una gran presión a sus competidores, pero despues de doblar su su base de clientes en menos de tres años hay que acostumbrarse a mejoras de las cifras menos espectculares", señalan en fuentes del sector, que recuerdan que MásMóvil ha seguido la estrategia más exitosa entre sus competidores en los últimos ejercicios.

Mientras, los analistas tienen claro que lo de MásMóvil en bolsa es una parada antes de recuperar la tendencia alcista. Ocho de cada diez firmas que sigue la compañía recomiendan comprar y creen que la compañía vale alrededor de 27 euros. Es decir, que si completa la subida esperada de más de 35%, MásMóvis estaría en disposición de celebrar máximos históricos. De momento, y tras no dar una sola sorpresa negativa en los últimos meses, toca esperar para volver al rádar de los gestores.

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