Aun así, el banco pre­si­dido por Carlos Torres paga casi el doble de in­terés que el Santander

BBVA encuentra a 'san Draghi' en su captura de deuda anticrisis

Multiplica por 2,6 veces su emi­sión ini­cial pre­vista ante la caída de los tipos de in­terés

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres, BBVA pasado en incierto futuro.

Los tres ma­yores bancos es­pañoles (Santander, BBVA y CaixaBank), además de Bankia, han apro­ve­chado la ne­ce­sidad por la baja de los tipos de in­terés para emitir deuda an­ti­cri­sis. Santander, CaixaBank y Bankia han sa­cado ta­jada de la alta de­manda en forma de re­duc­ción del coste. BBVA, sin em­bargo, ha de­ci­dido co­locar en el mer­cado más papel del que tenía pre­visto. Eso sí, lo ha hecho más caro que al­guno de sus com­pe­ti­do­res, como es el caso del Santander de Ana Botín.

El anuncio del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, de que aún pueden bajar más los tipos ha sido casi un milagro, al forzarle a emitir deuda. Pero aún así, BBVA paga casi el doble por sus emisiones que el Santander. El último en llegar a la carrera por emitir deuda anticrisis a bajos tipos de interés ha sido Bankia, que realizó la suya, de 500 millones de euros, el pasado martes, día 18.

Los bonos senior no preferentes, que es como se denomina a esta clase de deuda, puede ser utilizada por las entidades para absorber pérdidas en caso de que se produzcan (de ahí su apelativo de deuda anticrisis), pero no cuentan como capital social y en caso de problemas de la entidad emisora, las pérdidas se restan antes del propio capital social, de los bonos senior tradicionales y de los famosos CoCos, conocidos también como bonos AT1 porque sirven para incrementar los recursos propios de los bancos.

La emisión de Bankia pone en el mercado papel con vencimiento a cinco años y quedó cerrada a un tipo equivalente al midswap más 125 puntos básicos. Dado que el famoso midswap (que es el índice de referencia para las emisiones de renta fija) está en negativo para plazos cortos y medios en la zona euro, el tipo efectivo a pagar por Bankia será del 1% anual.

Para el plazo de 5 años, la deuda pública del Estado español está actualmente en negativo (la última subasta se saldó con un tipo medio del -0,096%), pero lo que ocurre es que los inversores que van a la deuda bancaria no son los mismos que invierten en deuda pública. Así, aunque Bankia tenga como accionista principal indirecto al Estado español, paga en los mercados su cuota de riesgo por ser una entidad más bien pequeña a escala europea y en un mercado en el que las autoridades buscan más fusiones.

Tipos negativos En la semana anterior habían coincidido los tres grandes. CaixaBank fue el que más tuvo que rascarse el bolsillo para colocar su deuda anticrisis, puesto que cerró una emisión de 1.250 millones de euros a un precio que se situó en 145 puntos básicos sobre el midswap, lo que dejó el tipo de interés real de sus bonos en el 1,375%. La deuda emitida por CaixaBank era a siete años en lugar de los cinco marcados por Bankia, y eso también tiene sus consecuencias.

En el panorama actual de tipos de interés a la baja a corto plazo, los instrumentos de inversión a plazos más cortos tienen un plus que les permite salir al mercado pagando menos. Un buen ejemplo lo tenemos en cómo se mueve el índice de referencia. El midswap a cinco años se sitúa estos días para las emisiones en euros en el entorno del -0,20%. Es decir, que una emisión de bonos al midswap más 120 puntos básicos se quedaría en un interés real del 1%. Sin embargo, ese mismo índice de referencia a siete años se queda en el -0,03%. O lo que es lo mismo: una diferencia de dos años en el plazo de vencimiento cambia el tipo de interés real en 0,17 puntos porcentuales, que no es nada que no tenga importancia, porque para 1.000 millones de euros supone 1,7 millones más al año de gastos financieros que van a la cuenta de resultados para restar beneficios.

En el caso concreto de CaixaBank, debido seguramente a que aún paga como prima de riesgo su negocio netamente español (sin diversificación) salió a subastar los bonos 30 puntos básicos por encima del que finalmente logró, debido a que tuvo ofertas por 4.000 millones de euros cuando únicamente quería colocar 1.250 millones, como hizo finalmente, pero a un precio inferior al de salida.

A un plazo también de siete años salió al mercado BBVA (el mismo día que CaixaBank) iniciando la subasta en 125 puntos básicos por encima del midswap, y aprovechando también que sólo quería colocar en el mercado 1.000 millones de euros. Pero se le apareció san Draghi para convencer a los inversores de que podían pujar porque los tipos van a bajar.

Entonces vio cómo podía casar oferta y demanda a 105 puntos básicos por encima del midswap y lo que hizo fue colocar 2.600 millones en lugar de los 1.000 previstos inicialmente. ¿Miedo a que en el futuro las cosas no le vayan tan bien? Que cada uno saque sus conclusiones. Pero lo cierto es que es el único de los cuatro que ha usado la caída de tipos para colocar más deuda de la prevista sin esperar acontecimientos.

Las diferencias

Y queda la emisión del Santander. Puso en el mercado 1.250 millones en bonos con un precio de salida que se movía entre los 60 y los 70 puntos básicos sobre el midswap. Los inversores pujaron hasta por 3.000 millones y el banco presidido por Ana Botín optó por utilizar la mayor demanda para reducir el precio. Al final colocó los 1.250 millones previstos a un precio de 50 puntos básicos sobre el midswap, que suponen un tipo real del 0,3% anual.

Es verdad que la emisión del Santander tiene un plazo de vencimiento de cinco años, cuyo precio es menor al de siete años del BBVA. Pero la diferencia en el midswap por plazos (17 puntos básicos) no justifica la distancia del precio de colocación de uno y otro. Mientras el Santander lograba que los inversores internacionales le compraran bonos a un tipo real del 0,3% (habría sido del 0,47% si fuera a 7 años), BBVA pagaba el 1% por sus bonos a siete años, que podrían haber sido del 0,805% a cinco años.

En resumidas cuentas, y salvando las distancias de los plazos según las correcciones que ya hace el mercado con la fijación de la referencia del midswap, resulta que BBVA paga casi el doble que el Santander por un tipo de deuda exactamente igual. Pero parece que los inversores le exigen a BBVA una prima de riesgo mayor.

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