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Iberdrola, alta visibilidad sin riesgo

El afán de los in­ver­sores por la energía re­no­va­ble, que tanto ha ani­mado a los pe­queños va­lores del sector en los úl­timos años, se está vol­cando ahora en las grandes com­pañías más só­lidas y con­fia­bles. Una di­ná­mica fa­vo­rable que ha lle­vado a Iberdrola a su­perar por pri­mera vez en su his­toria los 9 euros por ac­ción.

El proceso de descarbonización que pondrá en marcha un nuevo período regulatorio en 2020 con el cierre de las centrales de carbón y el final de las plantas nucleares previsto para 2035 ha disparado el desarrollo de parques renovables donde la eléctrica cuenta con una indiscutible posición de liderazgo. Aspectos que, apuntan los expertos de Renta 4, le confiere una alta visibilidad a largo plazo con riesgos limitados.

La firma espera además un repunte de los precios de las “commodities” y el CO2 que deberán impulsar los precios mayoristas tanto en España como en el Reino Unido, un mercado estratégico para el grupo, lo cual impulsará el negocio de generación de energía limpia.

La principal preocupación de los operadores respecto a Iberdrola era la incertidumbre de su actividad en México tras el cambio de Gobierno. Sin embargo, las dudas se han ido disipando, señalan los analistas de Renta 4, ante la actitud positiva del país respecto al sector y las previsiones de inversión para modernizar el sistema.

En este sentido, destacan estos analistas, los planes de inversión en ciclos combinados de Iberdrola no se han visto alterados. Más allá de 2020, la eléctrica mantiene un excelente posicionamiento para el desarrollo de eólica marina y, al tiempo, ha reafirmado su compromiso con el desarrollo del almacenamiento y con otras tecnologías renovables, así como seguir impulsando las inversiones en redes.

En este sentido, la compañía presidida por José Ignacio Sánchez Galán, ha elevado sus previsiones de inversión hasta los 34.000 millones de euros, de los que 30.000 millones están en construcción o ejecutados, según Renta 4. Adicionalmente, el grupo ha revisado al alza sus previsiones tanto en beneficio como en Ebitda para los próximos ejercicios. En 2022 estima superar los 12.000 millones de euros de Ebitda con un beneficio neto entre los 3.700 y los 3.900 millones de euros, lo cual le lleva a estimar un dividendo de 0,4 euros por acción en 2022 como mínimo.

Todos estos factores han llevado a los analistas de Renta 4 a elevar su estimación de precio objetivo de Iberdrola desde los 7,82 hasta los 9,2 euros por acción. Sin embargo, la impresionante evolución alcista del valor en este ejercicio ha agotado prácticamente todo el potencial, por lo que han reducido su recomendación de sobreponderar a mantener.

Las acciones de Iberdrola acumulan una rentabilidad en el año de más del 30% en un rally alcista que se prolonga desde 2012, período desde el cual ha multiplicado su precio casi por cinco. Algo de lo que no puede presumir ninguna otra acción del selectivo, pero que empieza a generar cierto vértigo entre los operadores.

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