Monitor de Latinoamérica

La IED bajó el 6% en el área en 2018, con fuertes caídas en Brasil y Colombia

La inversión exterior, cuesta abajo en Latam

Incertidumbre po­lí­tica, de­bi­lidad eco­nó­mica y en­torno global pasan fac­tura

Latinoamerica
Latinoamérica.

La de­bi­lidad eco­nó­mica y la in­cer­ti­dumbre po­lí­tica, su­madas a un en­torno in­ter­na­cional com­pli­cado, no­ta­ble­mente en el as­pecto co­mer­cial, están pa­sando fac­tura a Latinoamérica en sus es­fuerzos por captar in­ver­sión ex­te­rior. La lle­gada de ca­pital ex­tran­jero, clave para im­pulsar el cre­ci­miento eco­nó­mico, acusó una fuerte caída del 6% en 2018, con un tre­mendo des­censo del 9% en la gran eco­no­mía, Brasil, según el úl­timo in­forme de la Agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad).

La llegada de IED bajó a 147.000 millones de dólares y el área no pudo mantener el repunte de 2017, que había cerrado un largo descenso inversor. Y se prevé que la tendencia a la baja siga en 2019.

El último informe anual sobre flujo de inversiones mundiales World Investment Report 2019 de la Unctad señala que los flujos dirigidos a Sudamérica cayeron el 6%, a 101.000 millones de dólares, debido fundamentalmente al descenso de la inversión dirigida al Brasil y Colombia. La difícil situación económica en Brasil y una abrupta reducción de las fusiones y adquisiciones en comparación con los niveles sin precedentes de 2017 se tradujeron en una caída del 9% de llegada de IED al gigante regional, a 61.000 millones. Con todo, Brasil continuó siendo el principal receptor en Latam y el séptimo en el mundo. En Colombia, los flujos de capital exterior se hundieron un 20%, a 11.000 millones. En el resto de Sudamérica, la IED se mantuvo en términos generales, si bien en Ecuador se duplicó por un fuerte aumento inversor en el sector minero.

México mantuvo a duras penas el tipo y logró que la IED continuara más o menos en el nivel del año anterior gracias a un incremento de la reinversión de ganancias obtenidas por filiales extranjeras (+27%, a 12.000 millones). Pero no pudo evitar un descenso de los flujos del 1,5%, a 31.600 millones. México es el décimo tercer país que recibe más inversiones a nivel mundial y los avances en la renegociación del Tratado México-EEUU-Canadá (T-MEC) tranquilizan a los inversores, pero la Unctad prevé que en 2019 la IED podría contraerse debido a la incertidumbre en la política interna: la Administración AMLO baraja cambios como la cancelación de las Zonas Económicas Especiales y la interrupción de la inversión exterior en el sector petrolero. En 2018, el sector manufacturero atrajo casi la mitad de la IED (49%) en México.

En Centroamérica, la IED permaneció estable en 43.000 millones y la llegada de inversión a Panamá subió el 21%, a 5.500 millones, impulsada por un nivel sin precedentes de fusiones y adquisiciones y por el aumento de proyectos mineros. En el Caribe, excluidos los centros financieros extraterritoriales, los flujos cayeron el 32%. La contracción se debió al descenso de la IED (2.500 millones) en República Dominicana, el mayor receptor de la subregión, a pesar del fuerte avance económico que se registró en 2018.

Por otro lado, la salida de inversión de las multinacionales de Latam se contrajo abruptamente en 2018, al mínimo de 6.500 millones, debido a que las filiales extranjeras de las firmas brasileñas repatriaron recursos financieros y que las inversiones de Chile se replegaron. Sin embargo, la inversión en el exterior procedente de Argentina, Colombia y México creció de forma significativa.

Para la Unctad, Latam dispone tiene fortalezas para atraer a los inversores y sus recursos naturales, planes de infraestructura, bienes de consumo y aumento del tamaño de los mercados deberían seguir captando capital exterior. Pero sigue siendo muy vulnerable a los acontecimientos externos y la tendencia a la baja en la llegada de IED seguirá previsiblemente este 2019.

Aunque se otea cierta estabilización de los precios de los productos básicos y de las condiciones en las grandes economías, las tensiones entre sus mayores socios comerciales (EEUU y China) y la desaceleración mundial plantean riesgos considerables a la exportación de la región. Que las exportaciones sigan dominadas por las materias primas es un factor que expone más a Latam a los vaivenes políticos y económicos internacionales, dice el informe.

Con todo, el descenso de la inversión en Latam fue inferior al registrado a nivel mundial en 2018. El año pasado la IED global cayó el 13%, a 1,3 billones de dólares (1,14 billones de euros), afectada por las políticas fiscales de EEUU, que promovieron una masiva repatriación de los beneficios acumulados por sus multinacionales. Por tercer año consecutivo hubo un descenso global de la inversión, aunque, si en 2017 la razón del descenso fue la relativa ausencia de fusiones y adquisiciones, en 2018 el principal factor fue la reforma tributaria estadounidense, lanzada a fines de 2017 para favorecer la actividad del país.

Para la Unctad, “la IED sigue bloqueada, confinada a niveles inmediatamente posteriores a la crisis”. Con todo, el organismo prevé una recuperación del 10% este año, aunque con una gran incertidumbre, ya que varias de las políticas que han frenado el entusiasmo de los inversores todavía están vigentes y no hay signos de que vaya a acabar la rivalidad tecnológica entre las principales potencias. En 2018, la IED en los países desarrollados totalizó 557.000 millones, la menor desde 2004. EEUU, China, Hong Kong, Singapur y Holanda fueron los principales receptores de IED el año pasado y Japón, China, Francia, Hong Kong y Alemania, los mayores emisores.

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