BOLSA

OHL, sin restituir la confianza

Conforme va ce­rrando sus pufos de años an­te­rio­res, OHL em­pieza a res­taurar la con­fianza de clientes e in­ver­so­res. Un pro­ceso lento y la­bo­rioso con el que busca volver a glo­rias pa­sa­das. El úl­timo paso en este ca­mino de es­pinas lo ha dado con el acuerdo que pone punto final a los líos ju­di­ciales por las dis­cre­pan­cias man­te­nidas por el prés­tamo con­ce­dido por el grupo cons­tructor a su má­ximo ac­cio­nista en 2016.

Según su contabilidad, a cierre del ejercicio de 2018, el Grupo Villar Mir adeudaba 83,9 millones de euros a OHL en relación al crédito otorgado en 2016 en el marco de la frustrada compraventa del fabricante de prefabricados de hormigón Pacadar. Tras el fracaso de la operación, la deuda se instrumentó como crédito financiero garantizado al 100% por las acciones de Pacadar y con un interés anual del 5%.

Además, en el informe anual aparecían otros 35,2 millones correspondientes a un crédito a Pacadar, con un interés del 5% anual y con la garantía adicional del Grupo Villar Mir. Ese crédito fue adquirido a OHL Concesiones, división del grupo constructor que fue vendida a IFM Global Funds. Una vez vencido, OHL inició la reclamación judicial de este último crédito de 35,2 millones no reconocido por el Grupo Villar Mir.

Ahora, en función del acuerdo, Pacadar reconoce adeudar a OHL un total de 34,8 millones más los intereses devengados desde el 15 de febrero de 2018. Importe del cual ya ha pagado algo más de medio millón de euros. Por su parte, GVM reconoce una deuda de 75,6 millones de euros más los intereses devengados desde el 8 de julio de 2016.

Ambos reconocimientos de deuda, cuyo saldo asciende a 110 millones más intereses "se han elevado a público con pacto de liquidez a efectos de constituir título ejecutivo", según el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Ambos préstamos vencerán el 30 de septiembre de 2020, aunque Grupo Villar Mir ha mostrado su compromiso de hacer sus mejores esfuerzos para atender el pago dentro de este mismo ejercicio.

Recientemente, el consejero delegado de OHL, Juan Antonio Fernández Gallar, aseguró que GVM, máximo accionista del grupo constructor con un 34%, había presentado un plan para vender activos y devolver a OHL créditos por valor de 120 millones. Uno de estos activos es Ferroatlántica, propiedad de Ferroglobe -empresa participada en un 55% por GVM- vendida recientemente por 170 millones de euros.

Todas estas acciones destinadas a reconstruir el grupo constructor están siendo recogidas por el mercado. La acción de OHL acumula un alza superior al 60% en el año, y lo más importante, ha logrado recuperar y asentarse sobre la sicológica cota del euro. Aunque aún está a millones de años luz de su mejor momento en 2014, los expertos creen que el nuevo equipo gestor ha puesto a la compañía en el camino correcto para volver a ser una de las constructoras españolas de referencia.

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