Aprovecha el cambio de dis­curso del BCE para emitir a pre­cios de ganga

La banca se lame las heridas bursátiles en el mercado de deuda

Hay una gran ven­tana de li­quidez abierta que puede durar aún va­rias se­ma­nas.

Deuda pública
Deuda pública y privada.

La ca­pa­cidad de reac­ción es clave en el mundo de los ne­go­cios. Incluso cuando pintan bastos como en el caso del sector fi­nan­ciero, atro­pe­llado en bolsa por el nuevo sesgo mucho más 'dovish' del Banco Central Europeo (BCE). Pero donde se cierra una puerta se abre otra. En este caso una enorme ven­tana de li­quidez en el mer­cado de deuda que ha per­mi­tido aL trío de grandes bancos es­pañoles co­locar 3.500 mi­llones de euros en tiempo ré­cord.

Cada vez se retrasan más las expectativas de una subida de los tipos de interés en Europa. Con la rentabilidad del bono alemán desplomada hasta niveles del -0,26% o la rentabilidad del bono español por debajo del 0,50% por primera vez en la historia, los inversores bucean por los mercados de deuda buscando rendimientos positivos, por pequeños que sean. Un escenario perfecto para los grandes bancos españoles, que a precios de ganga han salido al mercado con un enorme éxito de demanda que ha alcanzado los cinco dígitos.

"No es ya que se retrase la subida de tipos hasta el primer semestre del año que viene, sino que Draghi ha abierto la puerta a posibles bajadas adicionales. Las bancos están ante una oportunidad de oro para mejorar sus costes de financiación. Las colocaciones de Santander, BBVA y CaixaBank no van a ser las últimas. Se han quedado fuera de las operaciones más de 6.000 millones de euros de demanda insatisfecha que busca nuevos objetivos", señalan en el sector.

Santander ha colocado 1.250 millones de euros en bonos senior preferentes con una diferencial sobre el 'midswap' de apenas 50 puntos básicos. Por su parte, BBVA ha emitido otros 1.000 millones en deuda senior no preferente con una prima de muy poco más de 100 puntos básicos y CaixaBank ha puesto en el mercado 1.250 millones en el mismo producto pagando 145 puntos básicos. En todos los casos han desembolsasdo menos de lo previsto inicialmente.

Es la otra cara de la hoja de ruta del BCE que ha provocado una nueva ronda vendedora en renta variable que ha devuelto la cotización de los grandes del sector a zonas muy cercanas a los mínimos del año. Por el contrario, las entidades tienen en el mercado de deuda un oasis que les permite llenar las alforjas de títulos destinados a cubrir sus colchones anticrisis. Muchas bancos han hecho ya los deberes de 2019, pero están aprovechando la coyuntura para adelantar los futuros esfuerzos.

"Es una situación extraordinariamente anómala", señalan en una gran mesa de renta fija, desde donde recuerdan que hay muchos grandes inversores con grandes posiciones de liquidez (que previamente han reducido mucho su exposición en renta variable) a la caza y captura de ofertas. "Están comprando deuda con cupones poco significativos, pero mejor es eso que nada. Y para los bancos es un negocio excelente, porque también alargan la vida de sus emisiones".

Con estas cartas sobre la mesa, los expertos creen que la ventana de liquidez permanecerá abierto todo este mes de junio y parte de julio. Por lo tanto, hay por delante un largo mes para que los bancos españoles puedan seguir sumando emisiones de deuda. Fuentes del sector aseguran que varias entidades estudian salir al mercado en los próximos días a la vista de que la demanda de bonos alcanza los niveles más altos del año por obra y gracia del BCE.

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