ANÁLISIS

Los bonos, la Reserva Federal, Trump y la incertidumbre

La Administración Trump quiere man­tener el cre­ci­miento ante las elec­ciones

Reserva Federal de EEUU
Reserva Federal de EEUU

Son mu­chos los ana­listas de mer­cado que se pre­guntan si el re­ciente anuncio de la Reserva Federal sobre una ba­jada de los tipos de in­te­rés, sin que se pre­sente una re­ce­sión, está jus­ti­fi­cada por ese ex­ceso de apa­lan­ca­miento de mu­chas em­presas que, como se ha de­mos­trado res­ponde pre­ci­sa­mente a los bajos tipos de in­terés que deben pagar por sus prés­ta­mos.

El intento de continuar con una política monetaria expansiva respondería como argumenta también la Reserva Federal a razones estructurales y no meramente coyunturales. Razones como la evolución demográfica y las innovaciones tecnológicas que comprimen cualquier pulsión inflacionista. Los economistas de la Reserva Federal se envuelven en lo que ellos llaman “niveles neutrales” del tipo de interés; es decir un nivel de tipos que no estimularía (más endeudamiento) ni restringiría (síntomas de recesión) el crecimiento económico.

En definitiva lo que se está llamando el “Powell put” no es otra cosa que una cautela para evitar una caída de la actividad. Esta cautela de la autoridad monetaria contrasta con el optimismo que mostraba a principios de año. ¿Acaso las imprevisibles ocurrencias del presidente Trump están alterando esas buenas perspectivas que mostraba una subida del 3% del PIB, un avance del empleo y una caída del paro hasta niveles anteriores a la crisis del 2007-2009?.

¿En consecuencia se está frenando de los EEUU o el alto endeudamiento más el añadido de las incertidumbres geopolíticas aviva el nerviosismo de los inversores? En tiempos de incertidumbre, como dicen los banqueros, se compran bonos.

Ningún indicador apunta a una recesión de la economía (los bonos basura ofrecen rentabilidad del 4.6% por debajo del 5.5% del pasado diciembre) pero las alarmas, aunque con sordina no dejan de sonar. El consejero delegado del Banco de América Merrill Lynch advierte “el crecimiento del apalancamiento es verdaderamente preocupante en el caso de las compañías altamente endeudadas”.

Aun así el endeudamiento no llega a los niveles del año 2008 de manera que, como dice Jay Powell “los altos niveles de deuda no provocarían una crisis pero podrían exacerbarla” asique por el momento en la Reserva Federal bajan los tipos de interés como el modo más apropiado para sostener la marcha de la economía.

Esa tranquilizadora actitud de la Reserva Federal ha espoleado una onda expansiva de los mercados de renta fija y variable aunque la economía real no va por el mismo camino. Las previsiones sobre un avance del empleo de 185.000 nuevos puestos de trabajo en mayo no se han cumplido. El departamento de trabajo ha contabilizado una subida más modesta: 75.000 empleos en mayo; tampoco en las previsiones de ingresos salariales han confirmado las expectativas.

La incertidumbre parece que no se desvanece. Los inversores compran bonos y son pocos los que se meten en inversiones reales que avancen el producto y el empleo. ¿El put de Powell estimulará el crecimiento de la economía real o sencillamente abaratará el apalancamiento?

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