BOLSA

Copel, bocado energético

La deses­pe­rante evo­lu­ción de las bolsas es­pañolas está lle­vando a al­gunos ope­ra­dores a buscar po­si­bles opor­tu­ni­dades de valor en mer­cados ex­tran­jeros sin que se les dis­paren las co­mi­sio­nes.

Por este motivo, hay quien a puesto su foco de atención en el Latibex, el mercado de valores latinoamericanos en euros de BME. Aunque se lamentan de que tampoco es que haya mucho donde elegir, al menos sirve para ampliar un tanto el espectro.

De hecho, el relanzamiento de la salida a Bolsa en Brasil de Neonergía, la filial de Iberdrola, prevista para principios del próximo mes ha despertado de nuevo el interés de los inversores españoles en el mercado brasileño. Pese a recortar sus previsiones de crecimiento para este año, los analistas consideran que se pueden encontrar buenas opciones para aprovechar la mayor estabilidad del mercado. Apuntan sobre todo al sector inmobiliario y al energético, como los de mayor potencial, lo cual explicaría el interés de Iberdrola de ir tomando posiciones con la mayor celeridad posible.

Entre los valores cotizados en el Latibex ligados al sector energético brasileño se encuentra Copel. La compañía empezó a cotizar en este segmento del mercado español allá por el año 2002, llegando a vivir su mejor momento en 2011 para luego entrar en un amplio proceso de ajuste que le llevó a tocar suelo sobre los 4 euros a finales del año pasado, coincidiendo con la inestabilidad de las bolsas internacionales.

Este año, sin embargo, acumula una revalorización superior al 60% animada por las intenciones del grupo de enajenar su negocio de telecomunicaciones, todo un fracaso estratégico, para centrarse de nuevo en su actividad tradicional. Las dificultades a la hora de competir en una actividad ajena a su core de negocio ha terminado pasando factura a las cuentas del grupo, que cerró el pasado ejercicio con un beneficio de poco más de 7,7 millones de euros, un 40% inferior al del año anterior.

Sin embargo, señalan los analistas, la venta de este negocio, prevista para finales del año, servirá tanto para generar ingresos como para centrarse en su negocio estratégico con un alto potencial. Estas buenas perspectivas han dado un notable impulso al valor, que se ha situado en puertas de un nivel clave para retomar la tendencia alcista perdida en los últimos años.

Si supera de forma consistente la barrera situada en torno a los 11 euros por acción, señalan los analistas, tendría el camino despejado hacia los 14 euros por acción en el medio plazo. Eso supondría un potencial alcista adicional del orden del 25% desde su actual precio de mercado y justifica el creciente interés que genera entre los operadores españoles.

Artículos relacionados