ANÁLISIS

La economía tiene fuelle, la española y la global

Esa eco­nomía global en riesgo pri­ma­veral que pre­veía el FMI se des­pe­reza

Hernández de Cos,  gobernador del Banco de España.
Hernández de Cos, gobernador del Banco de España.

Las alarmas lan­zadas desde las rampas de cohetes del PP y C´s sobre el fu­turo de la eco­nomía y los riesgos de un cre­ciente dé­ficit pre­su­pues­tario que de­jasen sin de­fensas al Estado, se están di­si­pando. Lo mismo ocurre con esa ad­ver­tencia del FMI acerca de la pri­ma­vera de 2019: “Un mo­mento de­li­cado para la eco­nomía del pla­ne­ta”.

Las principales economías, EU, EEUU y China acaban de conocer las cifras muy positivas de crecimiento para el primer trimestre del año. La eurozona ha avanzado a un ritmo del 0.4% y la UE, en su conjunto un 0.5%. Aceleró su marcha todavía más los EEUU con un incremento trimestral del 0.8% que implica un avance interanual del PIB del 3.2%. China con sus nuevas obras de infraestructura resiste y consigue elevar su PIB hasta una cota del 6.4% para el 2019.

Esa economía global en riesgo primaveral que preveía el FMI también se despereza. En efecto, el londinense National Institute of Economic and Social Research prevé un incremento del 3.4% para este planeta. Incluso UK con el fardo de incertidumbre de su crisis de identidad conseguiría que su PIB creciese entre 1.2-1.5%.

Las prudentes y recientes advertencias del Gobernador del Banco de España a nuestras entidades de crédito no ocultan un buen pronóstico sobre la evolución de la economía española. Incluso los bancos a pesar de la baja de los tipos de interés tuvieron un beneficio en 2018 de 19.438 millones de euros, un 24% más que el año anterior.

Ahora bien, se queja el Gobernador, de que estos beneficios de la banca los canalice sus administradores vía dividendos antes de fortificar su posición de solvencia con mayores reservas para futuras contingencias. Un mal ejemplo el de banqueros y otros empresarios que no deja de advertir al gobierno sobre el diseño de los Presupuestos Generales del Estado.

Desgraciadamente las alarmas no se apagan. Guerras comerciales con barreras arancelarias que amenazan a los automóviles europeos. Ahora bien, lo que no han detectado los sensores de los macroeconomistas contables, es como el incremento de las rentas de los hogares junto a un descenso del paro y el vigor del sector servicios fortalece la demanda doméstica y estimulan el avance del PIB.

En estas disputas FUNCAS avanza en su informe coyuntural. Incremento del PIB 0.7% en el primer trimestre que a juicio de FUNCAS llevaría a un crecimiento superior al 2% en 2019. De ese 0.7% del primer trimestre la demanda nacional aporta 0.5 % y sorpresa, el sector exterior el 0.2% restante.

Atención, además, porque la demanda nacional recibió su más caluroso espaldarazo de la inversión en bienes de equipo. Pero además y en cuanto al sector exterior, las mediciones en términos reales, descontando los efectos de los precios (petróleo) muestran un superávit en el cómputo de las transacciones de bienes y servicios de España con el resto del mundo.

El consumo público, por otro lado, mantuvo estable su crecimiento; una sencilla refutación de quienes acusan al gobierno de engordar a las administraciones públicas con más gastos de funcionamiento. También se desvanece la alarma por el incremento salarial al comprobar que la competitividad de las empresas se mantiene en la medida en el que los costes laborales de la industria manufacturera han decrecido.

El fruto de esta razonable salud doméstica y del mercado global, con todas las incertidumbres que se barajan, es una buena noticia primaveral. Las previsiones de FUNCAS para 2019 apuntaban ese crecimiento de la economía española que refleja el avance del 2.2% del PIB para 2019.

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