DESDE EL PARQUET

BME, ingresos en descenso

Tenía que ocu­rrir y ha pa­sado. La pro­gre­siva des­ace­le­ra­ción del cre­ci­miento en in­gresos y la ero­sión de los már­genes mos­trada por BME en el primer tri­mestre em­pieza a preo­cupar en el mer­cado. Los vo­lú­menes de con­tra­ta­ción de renta va­ria­ble, el 44% del Ebitda del grupo, ex­pe­ri­men­taron una caída de su­pe­rior al 26% en los tres pri­meros meses del año.

El gestor de los mercados español si ha logrado en cambio mejorar los volúmenes en renta fija y derivados. Sin embargo, sus ingresos por este concepto también se han visto erosionados por la reducción de tarifas aplicada para mantener cuota de mercado.

En este sentido, los analistas de Bankinter apuntan a la creciente regulación y a la competencia de plataformas de contratación alternativas como los principales problemas de BME que acumula ya 17 trimestres consecutivos de descensos en ingresos pese a gestionar un negocio estable y generador de caja.

De este modo, señalan algunos operadores, el principal soporte del grupo está siendo su exigente reducción de costes a la espera de los efectos de su nuevo plan estratégico enfocado a potenciar los ingresos no relacionados con volúmenes de contratación. En 2018, el 53% de los ingresos estaba directamente ligados a este concepto. Pero la reducción de este porcentaje resulta complicada y tardará en reflejarse en la cuenta de resultados.

Un riesgo adicional, señalan en Bankinter, es la posible implementación del impuesto sobre transacciones financieras. Y no pinta nada bien. Los antecedentes en países vecinos han ocasionado caídas de volúmenes de entre el 10% y el 15% cuando han aplicado tasas similares. El 73% del volumen negociado en las bolsas españolas se concentra en los valores de alta capitalización que se verían afectados por el impuesto.

Teniendo en cuenta el perfil de crecimiento a la baja del negocio y la amenaza de impuestos, los analistas de esta firma consideran justificable una valoración del grupo con descuento respecto a sus comparables europeos. Señalan además que el dividendo tiene escaso margen de mejora con un “payout” del 96% y más con el recorte del casi el 12% en su dividendo en 2018, en línea con el Beneficio Neto por Acción,

De este modo, la firma se mantiene neutral con BME con un precio objetivo de 25 euros por acción. Un precio que se sitúa ligeramente por debajo de la actual cotización de mercado de las acciones de la compañía, con una rentabilidad anual de poco más del 4%.

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