La UE necesita alianzas y una política industrial defensiva

Se abre un pe­riodo in­cierto pero inevi­table de de­sig­na­ción de altos cargos co­mu­ni­ta­rios

Integración europea
Integración europea

La UE fun­ciona pero no está para bro­mas. Y los bro­mis­tas, ahora an­glo­sa­jones y po­pu­lis­tas, no pa­recen dis­puestos a aban­donar su buen (mal) hu­mor. Las eu­ro­peas han sa­lido bas­tante bien para los par­ti­da­rios de la Unión. El por­cen­taje de par­ti­ci­pa­ción ha su­pe­rado al de los úl­timos 25 años in­vir­tiendo una ten­dencia que apun­taba hacia una cre­ciente se­pa­ra­ción entre el elec­to­rado y las ins­ti­tu­cio­nes. Pero...

La designación de candidatos para presidir las instituciones comunitarias no va a estar exenta de un forcejeo por parte de los Estados miembros así como de los respectivos partidos políticos. Cada uno intentará imponer a su candidato. La CDU alemana peleará a fondo para colocar al frente de la Comisión a su conciudadano Weber mientras Macron y el grupo liberal ALDE buscarán alianzas con socialdemócratas y verdes para salirse con la suya.

Los liberales españoles de Ciudadanos con su brillante europarlamentario Garicano tendrán que componérselas para mantener el equilibrio entre su asociación con VOX en España y su asociación con los Socialdemócratas en el Parlamento Europeo.

El jueves anterior a las elecciones europeas la Ministra Calviño y el Presidente de Eurogrupo, el portugués Mario Centeno, comentaron sobre “los desafíos para la economía europea. La ralentización de la actividad que se vivió el pasado verano no se confirmó ni en el último trimestre ni en el primero de 2019. Las alarmas domésticas continúan inactivas. Crece el producto y el empleo y mejoran los saldos de las finanzas públicas y los superávits comerciales con el resto del mundo.

Un asistente al coloquio se preguntaba por qué ese excedente de ahorro europeo se está invirtiendo en valores y títulos extracomunitarios y apenas en alimentar la inversión directa europea lo que estimularía la actividad de los Estados miembros. El señor Centeno que desde su inteligente modestia y excelente castellano deslumbró a los asistentes mientras aceptaba que la inversión de hoy es trabajo futuro pero también mantenía que cualquier proyecto de inversión necesitaba siempre recursos en forma de ahorro. “Sin financiación no hay proyectos”.

Las amenazas externas a la Unión quedaron para otra ocasión. Amenazas que en nuestra España pinturera todavía andan desatendidas mientras Alemania las ve llegar a sus fronteras. Amenaza para sus grandes empresas (Bayer, Thyssenkrupp, VW…) a causa de los aranceles de Trump y la agresiva competencia china.

El valor bursátil de los colosos alemanes es muy bajo en comparación con los gigantes chinos (Alibaba, China Mobile) y los estadounidenses (Facebook, Amazon, Apple, Microsoft). La empresa alemana de mayor cotización en bolsa, recuerda la Revista Consejeros, y primer fabricante europeo de Software, SAP, con un capitalización de 143.500 millones de euros es prácticamente un enano frente a los 890.000 millones de Microsoft.

Alemania se siente contra las cuerdas por el desafío chino en electromovilidad, IA y nuevos materiales. La respuesta exige la receta de una política industrial.

La nueva presidenta del CDU Annegret Kramp-Karrenbauer frente a la crítica de los economistas más ortodoxos de la Republica Federal (“los políticos carecen de conocimientos suficientes para entender el futuro de los desarrollos tecnológicos o de los cambios que se operen en la demanda global para formular estrategias significativas”) anunciaba un cambio de paradigma después de que el Ministro de Economía y Tecnología, Peter Altmaier ,presentara una estrategia de política industrial para 2030. El objetivo : avances tecnológicos y preservación del medio ambiente. Industrias avanzadas no contaminantes que a su vez son un reclamo para los nuevos parlamentarios verdes europeos.

El profesor belga Paul de Grauwe propone que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) emita bonos Green para financiar las nuevas iniciativas sugiriendo que el BCE a medida que vencen los bonos en su cartera los sustituyan por estos títulos ecológicos. Hay mucho que hacer en Europa frente al proteccionismo externo y frente al populismo doméstico pero para empezar hay que entretejer un juego de alianzas entre aquellos partidos determinados a que la Unión siga adelante.

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