Vaticinan un man­te­ni­miento pro­lon­gado de los tipos por parte de los bancos cen­trales

Los fondos dejan la Bolsa y se apuntan a la renta fija en EEUU

Han ven­dido ac­ciones por 100.000 mi­llones para com­prar tí­tulos de deuda du­rante este año

fondos
Fondos de inversión.

La bolsa es­ta­dou­ni­dense man­tiene un perfil al­cista desde que co­menzó el año. Sin em­bargo, los in­ver­sores pro­fe­sio­nales se han si­tuado del lado del mer­cado de deuda. Los fondos de in­ver­sión han re­du­cido sus po­si­ciones en bolsa en 95.000 mi­llones de eu­ros, al tiempo que se han de­can­tado por las com­pras de bonos du­rante este año. Desde el mes de enero, han in­cre­men­tado el vo­lumen de bonos en car­tera en nada menos que 109.000 mi­llones de eu­ros, según datos del Bank of America (BoA).

“La codicia se ha desplazado hacia los fondos de crédito, no a los de acciones”, comentaba Michael Hartnett, del BoA, en un reciente informe. Con el término fondos de crédito, este profesional se refiere a los fondos cuya cartera principal está invertida en bonos de instituciones. Las adquisiciones acciones, según Hartnett están lideradas por las corporaciones, fundamentalmente a través de adquisiciones de títulos propios de las compañías.

Las compras de bonos se han situado en los 1,2 billones de dólares, mientras las adquisiciones de acciones han alcanzado la mitad, los 700.000 millones de dólares desde marzo de 2009, cuando la crisis financiera estaba en su momento más álgido, según datos del BoA.

Sin inflación

El tercer mayor banco del mundo considera que el mundo ha entrado en una etapa sin inflación que se conforma a partir de un crecimiento modesto en Estados Unidos y China, pero una debilidad en las economías de Japón y la Eurozona.

Esta percepción sobre una inflación libre de amenazas para el mundo coincide con un escenario de las economías a ambos lados del Atlántico. Ese crecimiento modesto de la economía de Estados Unidos se ha traducido en un titubeo en la política monetaria por parte de la Reserva Federal. Después varias subidas de un cuarto de punto cada tres meses, la última subida parece haberse postergado y van casi cuatro meses y medio desde que el 20 de diciembre del año pasado se produjo el último alza hasta el 2,25%.

La situación tiene un perfil más complejo en Europa. Eso ha hecho que el Banco Central Europeo anunciara un giro copernicano en su estrategia.

Con unos tipos situados al 0% desde marzo de 2016 y tras una inyección de dos billones de euros a través de compra de bonos, a finales de este año estaba previsto la retirada de ese dinero con la venta de los títulos que había comprado en los últimos tres años.

Pero la debilidad de la economía ha hecho que la autoridad monetaria europea haya decidido dar marcha atrás y mantener su programa de compra de títulos para inyectar dinero en la economía.

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