Monitor de Latinoamérica

Un es­tudio re­clama a los go­biernos más me­didas de apoyo a las pymes del área

Latam: la parálisis de Brasil, México y Argentina pasa factura

La OCDE se suma a los pro­nós­ticos que au­guran un año de de­bi­lidad re­gional

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La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) acaba de cer­ti­ficar el diag­nós­tico que, desde co­mienzos de año, han ve­nido emi­tiendo otros entes in­ter­na­cio­nales como el FMI, el BM, el BID y la Cepal: este 2019 no habrá una re­cu­pe­ra­ción sig­ni­fi­ca­tiva de la eco­nomía la­ti­noa­me­ri­cana, que se verá las­trada por la pa­rá­lisis en la que se ven en­vueltas sus grandes eco­no­mías, Brasil, México y Argentina, los tres prin­ci­pales mer­cados de in­ver­sión es­pañola en la re­gión.

Sólo Colombia, entre las economías más potentes, salvará la cara en un año difícil y complicado.

La tensión comercial entre EEUU y China, que socava confianza e inversiones en todo el mundo, y las crecientes vulnerabilidades financieras han motivado la revisión a la baja de la expansión económica en 2019 por la OCDE, y pasarán especialmente factura a Latam,

En su informe ‘Perspectivas Económicas', el organismo ha recortado sus previsiones de avance en Brasil (al 1,4% este año y al 2,3% el que viene); de México (al 1,6% este año y al 2% en 2020) y de Argentina, país objeto de especial inquietud y para el que se otea una caída del PIB del 1,8% este año, con un eventual cambio de tendencia en 2020, ejercicio en el que crecería el 2,1%. Pero hoy por hoy, para la OCDE, Argentina es el país más “vulnerable” de la región y “el más afectado por las turbulencias”.

Asimismo, el organismo destaca la importancia del ‘efecto Brasil’, La mayor economía regional viene sufriendo una revisión constante a la baja en sus expectativas de crecimiento debido a la desilusión de los mercados con el presidente Bolsonaro. Para la OCDE, “la recuperación en Brasil ha perdido fuerza ante las dudas sobre la posibilidad de que la reforma previsional siga adelante. Los niveles de confianza permanecerán bajos hasta que se vea un progreso tangible en ese capítulo”. Sobre México, la OCDE anticipa un aumento moderado del crecimiento, sustentado por la inversión en infraestructura y el consumo interno, juzga prioritario mejorar el entorno empresarial y otea un menor avance del motor exportador del país debido a la desaceleración en EEUU.

Colombia es el único país de la región que presentará un crecimiento por encima de las proyecciones previstas hace un año por la OCDE: progresará el 3,4% este año y el 3,6% en 2020. A pesar de elogiar la solidez de la economía chilena, el organismo (al que pertenecen Chile, México y Colombia) recorta la expansión de Chile al 3,4% este año y al 3,3% el próximo. En Centroamérica, la OCDE rebaja notablemente el avance de Costa Rica, al 2,7%. Según el organismo, las disputas comerciales en curso están afectando al sector manufacturero, alterando las cadenas de valor mundiales y generando una enorme incertidumbre que influye en las decisiones de inversión. Y no se excluyen nuevas perturbaciones. El informe señala, además, que se percibe un declive en la confianza empresarial ante la incertidumbre política, notablemente en Latam. La ralentización del comercio mundial, elemento clave de la economía internacional, y que avanzará levemente por encima del 2% este año, la menor tasa en más de una década, también pasará factura a la región.

Por otro lado, la OCDE ha pedido a los poderes públicos de Latam un mayor esfuerzo de apoyo a sus pequeñas y medianas empresas, que representan más del 99,5% de las empresas en la región y crean el 60% del empleo formal. El grupo señala como grandes trabas para las pymes de la región la elevada informalidad y la baja productividad. En el informe ‘Índice de Políticas Pyme: América Latina 2019’ elaborado con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), y que abarca Chile, Colombia, México, Perú, Argentina, Ecuador y Uruguay, los expertos destacan que las pymes “son motor crítico para crecimiento e inclusión social. “El desarrollo de las pymes es una prioridad para las autoridades” y es esencial para el crecimiento abordar la informalidad y coordinar mejor las políticas dirigidas a esos negocios y compañías”, se dice. Brecha significativa Para respaldar a las pymes, la OCDE recomienda a los países la adopción de políticas estratégicas secuenciadas y coherentes, ligadas a metas de competitividad, y poner el foco en las buenas prácticas para la formulación de políticas que abarquen todo el ciclo, desde el diseño de un plan de intervención hasta su evaluación. “Es necesario mejorar el entorno empresarial general para que las pymes puedan beneficiarse de un ambiente óptimo para hacer negocios”, según OCDE y CAF, que piden a los países que mejoren el acceso a la información administrativa de las pymes para que dispongan con facilidad de la información necesaria para solicitar subvenciones y apoyos, así como la puesta en marcha de útiles de consultoría que las ayuden a dar el paso hacia el exterior.

OCDE y CAF argumentan que la mayoría de las pymes se centra en actividades de bajo valor añadido y reducidos niveles de capital humano y que compiten en mercados con productos poco diferenciados en agricultura y comercio minorista, además de mantener una escasa o nula apuesta por la innovación y la internacionalización. “Aunque es fenómeno global normal que las pymes muestren niveles de productividad más bajos que las grandes, las latinoamericanas sufren una brecha de productividad muy significativa y suponen sólo una cuarta parte del valor de la producción de la región. Esta diferencia es particularmente importante en el caso de las microempresas latinoamericanas, que representan el 3,2% de la producción, mientras que en Europa aportan seis veces más (20% del PIB), pese a tener participación similar en fuerza laboral.

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