La di­mi­sión de Theresa May abre un pe­riodo de mayor in­cer­ti­dumbre para la ae­ro­línea

IAG recibe un balón de oxígeno con la calidad de su deuda frente al temor de un Brexit duro

Moody’s man­tiene aún su ca­li­fi­ca­ción cre­di­ticia por en­cima de bono ba­sura

Cameron, el Brexit y las Malvinas
Cameron, el Brexit y las Malvinas

IAG ha vuelto a abrir el melón de las dudas una vez que Theresa May ha ejem­pli­fi­cado su fra­caso con el pro­ceso de sa­lida del Reino Unido de la Unión Europea me­diante su di­mi­sión. La po­si­bi­lidad de que se desa­rrolle un Brexit más duro del que se es­pe­raba gana ahora más en­teros y de ahí a que com­pañías con im­por­tante ex­po­si­ción bri­tá­nica puedan atra­vesar un duro tem­poral a partir de ahora.

Una de ellas es IAG que, afortunadamente para sus intereses, puede respirar más al mantener el nivel de calificación de su deuda.

Las turbulencias parece que no cesan para la aerolínea hispano-inglesa. Las probabilidades de que se produzca una ruptura más fuerte de Reino Unido con la Unión Europea son más elevadas y de ahí a que las empresas con un volumen de negocio importante en la región estén bastante preocupadas. Entre ellas, por supuesto, se encuentra el holding que aglutina a Iberia, que abre en la actualidad más interrogantes a su paso.

En primer lugar, porque ahora la libra podría tener un comportamiento más volátil en el largo plazo, lo cual puede mermar la capacidad de facturación de la compañía en plena temporada alta. Algo que los analistas ven con “cierto pesimismo”, teniendo en cuenta que ya ha sufrido penalizaciones similares en el pasado.

Esto es algo que se ha ido descontando desde comienzos de año en el precio de sus acciones, puesto que se ha desplomado más de un 20% desde entonces. Un descenso que ha ido acompañado, a su vez, de la escalada del precio del petróleo y de unas negociaciones bilaterales entre Unión Europea y Reino Unido que no han terminado de concretarse, como se ha podido observar.

La buena noticia ha llegado mediante una rebaja de esa sensación de asfixia para la firma vía intereses de la deuda. Y es que Moody's Investors Service, la agencia de calificación crediticia, ratificaba la calificación de emisor a largo plazo Baa3 -un escalón por encima de “bono basura” y considerado como grado de inversión- de International Airlines Group (IAG). Desde luego, un soplo de aire fresco para acometer los gastos pendientes.

Asimismo, la perspectiva se mantiene estable. El anuncio se produce en pleno ataque de nervios de los inversores por el desenlace del Brexit y la dimisión de Theresa May. La agencia apuntaba que el rating de la compañía depende en mayor medida por el comportamiento que tenga British Airways, la mayor aerolínea del grupo del que también forman parte Iberia, Aer Lingus o Vueling.

De hecho, en 2018, el buen comportamiento general de la empresa llevó a Moody's a elevar la perspectiva individual de BA pese al escenario de más inseguridad en términos generales, que se estaba fraguando en las aerolíneas europeas.

El grupo, pendiente de la españolidad

Existe otro punto que tiene bastante en cuenta Moody’s que son los crecientes vientos en contra sobre las aerolíneas en Europa, que podrían presionar negativamente las ganancias y el flujo de efectivo a futuro de IAG. Con todo, la agencia considera que IAG tiene suficiente flexibilidad operativa y financiera para “resistir una modesta caída, puesto que la calidad crediticia subyacente de IAG depende en gran medida del rendimiento de British Airways".

Siguiendo este esquema cabe recordar que el pasado ejercicio, British Airways representó más del 65% del EBIT (resultado operativo ajustado) de IAG y aproximadamente el 61% del flujo de generación de caja del grupo. El tercio restante correspondió a las aerolíneas españolas Vueling e Iberia y la irlandesa Aer Lingus.

También, el informe resalta la importancia de la nacionalidad del grupo de aerolíneas, ya que si las autoridades europeas consideran que es británico tendrá serias dificultades para seguir operando en el espacio aéreo comunitario si se produce un Brexit desordenado. Un escenario que ahora mismo ha ganado enteros.

La agencia conoce a través de la compañía que los reguladores nacionales “harán declaraciones sobre la estructura de participación de IAG en su debido momento a la luz de la decisión del Reino Unido de abandonar la UE”.

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