BOLSA

Vidrala, negocio al alza

Los in­ver­sores más aven­ta­jados vuelven a apostar por la in­dus­tria tra­di­cional del vi­drio como ga­nador en la ca­rrera para el en­va­sado de ali­mentos y be­bidas ante la fuerte pe­na­li­za­ción del plás­tico por su im­pacto am­bien­tal. Algunos creen que puede con­ver­tirse in­cluso en una me­ga­ten­dencia a se­guir en los pró­ximos años.

Aunque las investigaciones de nuevos materiales ya han dado con nuevos productos orgánicos más saludables, estos se encuentran todavía en una fase incipiente como para competir con el vidrio durante los próximos años tanto en costes como en producción.

En España, la principal empresa de esta industria es Vidrala, cuya cotización ha vuelto a poner rumbo hacia máximos después de un 2018 para olvidar. En el mercado está gustando la estrategia del grupo de centrar este año las inversiones en sus instalaciones con el fin de mejorar su línea de producción.

Con ello busca mejorar el servicio al cliente y reforzar los márgenes de negocio. Las intenciones de la cotizada española con estas medidas son las de mantener tanto el ritmo creciente de generación de caja como una progresiva reducción de su endeudamiento.

De momento, los resultados del primer trimestre estarían confirmando lo acertado de esta política. El beneficio neto del grupo se ha elevado hasta cerca de 28 millones de euros con un crecimiento del 28,7% respecto al mismo período del ejercicio anterior, mientras el Ebitda alcanzó los 57,2 millones de euros con un incremento de más del 11&. Todo ello gracias a un aumento de las ventas de dos dígitos para superar los 240 millones de euros.

Unas excelentes cifras que se ven completadas por el buen ritmo de desapalancamiento. Vidrala ha reducido su deuda neta en más de un 15% al pasar de 503 millones de euros a poco más de 425 millones de euros. Un notable esfuerzo que confirma el compromiso del grupo de centrarse en la mejora de sus plantas y olvidarse de adquisiciones ante la falta de oportunidades interesantes en el mercado.

En este contexto, las acciones de Vidrala se apuntan una subida superior al 12% en lo que va de año, casi el doble de la rentabilidad del Ibex 35. Y, lo más importante, vuelve a mostrar un perfil alcista que apunta directamente a sus máximos en torno a los 90 euros por acción. Para ello deberá superar antes una importante barrera de congestión situada entre los 84 y los 85 euros. Esta zona de resistencia marcará para bien o para mal el futuro del valor en Bolsa a corto y medio plazo. En contra juega su escasa liquidez, apenas mueve poco más de 8.000 títulos al día, para una compañía con una capitalización de cerca de 2.200 millones de euros.

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