El cre­ci­miento sub­ya­cente de las re­tri­bu­ciones es­tuvo en línea con la media eu­ropea

Santander, Iberdrola, Endesa, Telefónica y Repsol reinan por dividendos en España

Los pagos mun­diales por este con­cepto mues­tran un au­mento no­table en el primer tri­mestre

Ana Botin
Ana Botin

Si hay un factor que im­porta a los in­ver­sores son los di­vi­dendos que per­ciben de las com­pañías en las que apues­tan. Por ello, nada mejor que saber que la ten­dencia de la re­tri­bu­ción al ac­cio­nista va a se­guir la ten­dencia po­si­tiva mos­trad hasta ahora. Tanto en el mer­cado es­pañol como en el resto del mundo se im­pone la di­ná­mica de captar más ca­pital por la vía de ofrecer buenos di­vi­den­dos. Banco Santander, Telefónica, Iberdrola, Endesa o Repsol son las más des­ta­ca­das.

El contexto de los mercados está virando hacia inversiones de corte más defensivo en aras de encontrar la confianza que, en muchos momentos, está en entredicho. Según la última edición del Janus Henderson Global Dividend Index, los dividendos mundiales no se vieron afectados por las preocupaciones sobre la economía global: aumentaron un 7,8% en base general en el primer trimestre y alcanzaron una cifra récord para este periodo de 263.300 millones de dólares.

El crecimiento subyacente de los repartos, del 7,5%, reflejó la misma tendencia, ya que los elevados dividendos extraordinarios se vieron empañados por los efectos negativos de los tipos de cambio. Es una tendencia que se está plasmando a nivel global y que tiene su impacto en el ámbito local.

El crecimiento subyacente de los dividendos en España, Alemania y Bélgica estuvo en línea con la media europea, mientras que Francia e Italia destacaron notablemente. El grupo de artículos de lujo Kering fue el que más contribuyó al total francés al incrementar su dividendo un 75% gracias a unos beneficios récord. En Italia, el avance de los beneficios en el sector de las energías renovables permitió a Enel elevar su reparto un tercio.

Los patrones estacionales hacen que Suiza y España estén sobre representadas, mientras que Francia y Alemania solo se anotan una discreta contribución. El crecimiento general de los repartos en Europa, del 9,2 %, se vio impulsado por los dividendos extraordinarios, mientras que, en tasa subyacente, estos avanzaron un 5,3%, en línea con los resultados de 2018. En el Reino Unido, el crecimiento subyacente, del 4,4%, quedó rezagado frente a la media mundial del primer trimestre, aunque se enmarcó en la tendencia a largo plazo del país.

Si nos vamos a compañía por compañía, la realidad es bastante clara. Banco Santander es la que más ha retribuido a los inversores en el primer trimestre, con 1.210 millones. A la entidad bancaria le sigue de cerca Iberdrola, con 1.102 millones; mientras que Endesa pagó en este periodo 840 millones y Repsol 753 millones. Todas ellas se sitúan como las mejores pagadoras. Telefónica, con o,40 euros por título, se mantiene también en su política de distribución.

Pero las cifras van más allá. Y es que la previsión para el 2020 es que esa tendencia se mantenga si las condiciones del mercado son suficientemente positivas. Especialmente, que la generación de beneficios siga siendo sólida. Algo que parece que va a continuar si no hay una sorpresa estrepitosa.

Estados Unidos, a ritmo de récord

Se han batido máximos trimestrales históricos en Estados Unidos y Canadá (que se ven menos afectados por los cambios estacionales en los repartos). La tasa de crecimiento de los dividendos en Norteamérica fue la más elevada en base subyacente, y el hecho de que el primer trimestre sea un periodo destacado para la remuneración al accionista en la región contribuyó a su notable aportación al avance general de los dividendos a escala mundial.

En el país norteamericano los dividendos alcanzaron una cifra récord de 122.500 millones de dólares en total, lo que refleja un alza del 8,3% en tasa general, con un crecimiento subyacente aún más robusto, del 9,6%.

El avance de los repartos estadounidenses ha superado la media mundial el 70% de las veces en los últimos cinco años, ya que los beneficios empresariales han sacado partido de la solidez de la economía y de unas reformas fiscales favorables. Casi un 90% de las empresas estadounidenses presentes en nuestro índice incrementaron sus dividendos, encabezadas por las del sector de la banca.

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