Los ges­tores creen que el po­ten­cial de Nueva York está ago­tado y ex­treman pre­cau­ciones

El Ibex afronta los nuevos comicios más preocupado por Trump y Wall Street

El es­ce­nario po­lí­tico es­pañol no es el ideal para los grandes fon­dos, pero sí es tran­qui­li­zador

Salida a Bolsa de Hispania
Bolsa española.

La jor­nada del lunes bur­sátil lo ha ra­ti­fi­cado. No existe otra preo­cu­pa­ción que la que viene del otro lado del Atlántico, como la caída de Wall Sreet. En España, tras las elec­ciones ge­ne­rales de abril, la po­lí­tica ha pa­sado a un se­gundo plano. No habrá go­bierno de coa­li­ción entre PSOE y Ciudadanos, pero la vic­toria so­cia­lista abre un aba­nico su­fi­ciente de po­si­bi­li­dades a Pedro Sánchez. Los nuevos co­mi­cios de­be­rían re­frendar el re­sul­tado del 28 de abril, e in­cluso re­for­zarlo.

"Lo que realmente preocupa ahora es la guerra comercial. No es que haya un ataque de pánico en el mercado, pero lo cierto es que los inversores se ha puesto manos a la obra para reducir riesgos. Y eso pasa para reducir la cartera de renta variable y aumentar la liquidez. Lo estamos viendo en todo el mundo y no sólo en el Viejo Continente por la inminencia de las elecciones europeas", señalan en una firma bursátil española muy activa con inversores extranjeros.

La última encuesta de Bank Of America Merrill Lynch demuestra que un 34% de los gestores ha cubierto sus carteras. Es el porcentaje más alto desde que hay estadísticas. Pero los paraguas salen sobre todo en Estados Unidos, mientras que Europa gana adeptos. Una demostración de tranquilidad sobre la zona euro ahora que su gran locomotora exhibe cierto músculo después de muchos meses en la encrucijada de la posible recesión.

Los analistas están de acuerdo en que si no hay unos resultados muy raros e inesperados en las elecciones locales, el Ibex 35 apenas recibirá impactos. Contra la costumbre, ya subió el día después de las generales, en una demostración de que el mercado daba por razonables los resultados. Y en términos de valoración, la bolsa española está en unos niveles nada preocupantes, al menos en comparación con la evolución de otros índices europeos en 2019.

Mientras que el DAX alemán o el CAC 40 francés se embolsan este año ganancias del 15%, el Ibex se ha quedado anclado en casi la mitad. "Pesa la debilidad de los bancos, con tanta ponderación en el índice español. En los últimos días se han comido toda la ganacia del año. Si son capaces de volver a mirar hacia arriba, la bolsa española corregirá parte de este desfase", señalan en una gestora internacional que cree que el potencial de la bolsa española no está en absoluto agotado.

Pero al mismo tiempo creen que nuevas ganancias en Europa serán mucho más difíciles sin el apoyo de Wall Street, en niveles de valoración mucho más exigentes. Que Donald Trump haya retrasado seis meses el plazo para decidir si impone nuevos aranceles al sector automovilístico no hace sino reforzar la idea de que la incertidumbre alrededor de la guerra comercial va para largo. Los inversores van a tener que acostumbrarse a lidiar con ella varios meses más, como ocurre con la tensión política en Reino Unido.

Con estas cartas sobre la mesa y todavía con la resaca de las generales, las próximas elecciones llegan bajo mínimos de interés en los mercados. Los inversores tienen bastante con poner a cubierto al menos una parte de las estupendas plusvalías latentes que han cosechado en lo que va de año. Muy poco habrían apostado por sacar una rentabilidad del 10% al mercado español.

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