El acuerdo entre China y Estados Unidos tiene mu­chas po­si­bi­li­dades de pro­du­cirse

Las acereras atraen a inversores ante el acercamiento del fin de la guerra comercial

Las ex­por­ta­ciones de acero se dis­paran en Europa y los in­ver­sores lo des­cuentan

ArcelorMittal
ArcelorMittal

El sector de re­cursos bá­sicos pa­rece que puede estar en un mo­mento de re­montar el vuelo en los mer­ca­dos. La gran pro­ba­bi­lidad de que se cierre un acuerdo co­mer­cial entre Estados Unidos y China ha re­to­mado el ape­tito in­versor por el sector ace­rero. En España, ArcelorMittal y Acerinox han me­jo­rado sus nú­meros en bolsa, te­niendo en cuenta que sus cuentas no serán es­pec­ta­cu­lares por la caída de los pre­cios. Ahora puede co­menzar un re­co­rrido al­cista con este nuevo ca­ta­li­za­dor.

Parece que las acereras pueden cambiar su sesgo. Una tendencia que se ha visto trastocada desde que Donald Trump decidiera imponer aranceles, trastocando el comercio mundial. Pero ahora las posibilidades de que todo eso se termine revertiendo son bastante altas. Tanto, que el Financial Times daba un 90% de posibilidades de que terminase cristalizando un nuevo acuerdo entre las dos grandes potencias mundiales.

De hecho, un alto cargo del Departamento de Comercio de EEUU calificaba de “críticas las negociaciones” entre los dos gobiernos, “con probabilidades cada vez más elevadas” de “llegar” a un entendimiento mutuo final. De momento no queda más que esperar, aunque las esperanzas son elevadas.

De ahí a que el sector de recursos básicos haya avanzado en las últimas semanas más de un 25% en bolsa. Es decir, el segmento más alcista que cotiza dentro del Eurostoxx 500, por encima del sector construcción y de las compañías de distribución. La subida ha sido tan alta que se ha colocado en máximos de junio del pasado ejercicio, con un repunte desde comienzos de año de más del 31%.

Las opciones de que se dé un portazo a la guerra arancelaria sitúa a ArcelorMittal y Acerinox en España con buenas expectativas dentro de los mercados. Las dos se han anotado avances a medida que han ido creciendo los rumores. La primera desde comienzos de año avanza un más de un 10%, mientras que la segunda se anota en torno al 9%. Todo, al calor de este catalizador que parece que va a terminar llegando a buen puerto.

¿Y qué es lo que están descontando en estos momentos? Principalmente, una reducción de las tensiones comerciales con Europa como actor secundario, pero que se encuentra absolutamente perjudicado por este escenario. Con todo, tal y como se observa en las cifras de la European Steel Association, desde que se iniciara el conflicto bilateral entre los dos países las exportaciones de acero chino a Europa se dispararon cuando hablaban de que el producto se redirigiría hacia la Unión Europea.

Por tanto, en el caso de que este tensionamiento llegara a su fin, el mercado descuenta que también generará réditos a las firmas europeas, debido a que los flujos comerciales podrían volver a ser como los que tenían el pasado ejercicio. Lo que está claro es que todavía las cartas no se encuentran encima de la mesa.

Impacto y pendiente de sus resultados

El siguiente punto a analizar es cuál es el perjuicio que ha tenido este panorama para las dos empresas españolas más importantes de esta industria y qué resultados se pueden esperar para su primer trimestre del año. En este sentido, ArcelorMittal siempre ha considerado que el impacto de la guerra comercial ha sido “neutral” para sus resultados. Y es que de la región de Nafta (EEUU, Canadá y México) proviene el 19,6% de su Ebitda, aunque Europa supone la principal área de negocio para la compañía.

Con todo y con ello, se estima que sus resultados se mantengan estables a nivel operativo frente a los del cuarto trimestre del pasado ejercicio favorecidos por la buena evolución de los envíos de acero, que compensarían parte de la caída de los últimos 2 trimestres y leve deterioro de precios, especialmente en NAFTA y Brasil.

En relación a Acerinox, la realidad es que Estados Unidos es su principal fuente de ingresos. Su principal fábrica, North American Stainless (NAS), crea 47,3% de las ventas de todo el grupo, en comparación con el 34,7% que representa Europa. Para sus intereses, la creación de aranceles por parte de la administración Trump fue más beneficiosa para sus cuentas. El inconveniente es que la guerra comercial genera tensión a nivel global y eso repercute a su crecimiento. Además de que China produce más de la mitad del acero a nivel mundial.

De ahí a que el inicio de año no haya sido tan positivo como se podría esperar. También le puede penalizar la debilidad de precios en Europa, provocada por el exceso de oferta (importaciones de Asia). No obstante, la aprobación de las salvaguardas a las importaciones aprobadas por la Comisión Europea a principios de febrero debería ir aliviando el exceso de oferta de las importaciones permitiendo el inicio de la recuperación de precios. De este modo, 2019 podría ser un año de menos a más, al contrario que 2018.

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