Los obreros del super mi­llo­nario asiá­tico tra­bajan seis días a la se­mana de sol a sol

Cuando en China el sexo es un factor de productividad

Jack Ma, el dueño de Alibaba, re­co­mienda a sus em­pleados “prodigarse” seis días, seis veces y largo tiempo du­rante la se­mana

Alibaba
Alibaba

Jack Ma se ha con­ver­tido en uno de los em­pre­sa­rios de mayor pres­tigio del mundo. Desde que fun­dara Alibaba, el gi­gante mun­dial del co­mercio elec­tró­nico, su fama y su pres­tigio no han hecho más que subir en­teros en el mundo de la ges­tión. Sus re­cetas en el campo del ma­nejo de los re­cursos hu­manos son tan no­ve­dosas como au­da­ces. La úl­tima perla ha sido su ape­la­ción al sexo como fór­mula má­gica para in­cre­mentar la pro­duc­ti­vi­dad.

“Las personas de éxito no se quejan y no lloran” es uno de los grandes axiomas en la vida de Jack Ma, que le ha llevado a situar Alibaba como segunda cadena de distribución más valiosa del mundo, sólo por detrás de Amazon. Un hombre al que en su día la Universidad de Harvard rechazó hasta diez veces y también el Kentucky Fried Chicken. Unos años después, Ma dispone de la nada despreciable fortuna de 38.200 millones de dólares, según la prestigiosa revista Forbes. Y ahora, la franquicia china del Kentucky ya es suya.

La última excentricidad de este billonario asiático ha tenido como escenario una macroboda de más de cien de sus empleados. Un acontecimiento que se produce una vez al año. El consejero delegado de Alibaba ha bautizado con el número 996 su doctrina neoliberal de la jornada de trabajo de 72 horas y que podría explicarse como un sistema de trabajo de nueve de la mañana a nueve de la noche durante seis días a la semana.

Ahora, Ma ha vuelto a crear escuela cuando ha recomendado a sus empleados que echen toda la carne en el asador y que además de venerar el número 996 se mentalicen para cumplir con otro guarismo, el 669. Una cifra con la que recomienda tener sexo seis veces a la semana durante seis días y, por si fuera poco, durante largo tiempo en cada relación. Esta última interpretación se deriva de que en chino mandarín el número nueve se pronuncia igual que la palabra que significa largo tiempo.

Decálogo culminado

En cualquier caso, no se sabe cuánto tiempo considera Jack Ma que le sobraría a un ser humano si practica al mismo tiempo las doctrinas del 996 y el 669. Es posible que Ma no haya considerado la incongruencia que supondría el desarrollo simultáneo de ambas políticas o que su fuerte no sean las matemáticas. Algo raro para un hombre cuyo imperio atesora un valor en bolsa de nada menos que 481.000 millones de dólares.

La estrategia empresarial de Jack Ma es muy sencilla. Su argumentario se resume en estos puntos: acostumbrarse a las críticas (1), mantener tu sueño vivo (2), poner la atención en la cultura (3), ignorar a las personas insignificantes (4), conservar la inspiración (5), retener la concentración (6), utilizar un buen nombre (7), situar a los clientes como lo más importante (8), no quejarse y buscar oportunidades (9) y tener pasión.

El decálogo se cierra ahora, cuando Ma ha comentado que “el matrimonio no tiene el propósito de acumular riqueza, y tampoco comprar una casa (…) sino tener niños juntos”.

Artículos relacionados