La compra de la bri­tá­nica O2 llegó a dis­parar la cifra hasta los 52.000 mi­llones

Telefónica rebaja su deuda a la barrera psicológica de los 40.000 millones

Desinvierte en Centroamérica y Asterion y situa el apa­lan­ca­miento en 38.600 mi­llones

Satya Nadella, CEO de Microsoft, y José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica-
José María Álvarez-Pallete, pte ejecutivo de Telefónica.

Telefónica sigue cum­pliendo con el guión mar­cado de re­ducir deuda de forma re­cu­rrente pero con con­di­cio­nes, aunque no lo haga de la forma tan fuerte como al­gunos ana­listas e in­ver­sores in­sisten en ha­cerlo. El en­deu­da­miento neto a marzo se si­tuaba en 40.381 mi­llones de euros y, si se in­cluyen las des­in­ver­siones pos­te­rio­res, se re­du­ciría en otros 1.700 mi­llo­nes, con lo que la ope­ra­dora es­pañola ten­dría en estos mo­mentos un nivel deudor de 38.680 mi­llo­nes.

El presidente de la compañía, José María Álvarez-Pallete, se marcó como objetivo esencial recortar el volumen de deuda y salir de los negocios menos punteros y con más riesgo para la teleco. En los últimos meses, ha salido de Centroamérica, donde ha ingresado 2.025 millones de euros y ha vendido 11 centros de datos a Asterion ,por un importe de 550 millones de euros y una plusvalía de 260 millones.

Pallete declaró cuando anunció la venta de Asterion que la operación se enmarcaba dentro de la política de gestión de cartera de activos del grupo, “basada en una estrategia de creación de valor, optimización del retorno sobre el capital y posicionamiento estratégico”. Insistía también en que, con la operación, se complementa el objetivo de deuda y fortalecimiento del balance por la vía orgánica.

Las desinversiones realizadas en Centroamérica han sido muy bien recibidas por los analistas porque consideran que la teleco sale de unos países donde la fuerte regulación y los problemas políticos en algunos países, como Guatemala y Nicaragua, perjudican mucho al valor. En cuanto a los ingresos, tampoco aportan grandes cosas a los resultados.

En un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la compañía ha anunciado que Telefónica Centroamérica Inversiones, SL, sociedad participada en un 60% por el grupo español y un 40% por Corporación Multi Inversiones, ha transmitido la totalidad del capital social de Telefónica Celular de Nicaragua a Millicon International Cellular por 437 millones de dólares (390 millones de euros).

La compañía anunció en febrero pasado la venta de esta participación, más las filiales de Costa Rica (503 millones) y Panamá (573 millones de euros) a Millicon International Cellular. En total, la operación ascendió a 1.455 millones de euros. Además, en enero se cerró la venta de la filial de Guatemala por 293 millones y El Salvador por 277 millones.

Eliminar riesgos y recortar deuda

El objetivo final no era otro que eliminar riesgos de cobertura en Centroamérica y utilizar los más de 2.000 millones para recortar el elevado nivel de deuda que la teleco tiene. Al cierre del primer trimestre, la deuda de Telefónica ascendía a 40.381 millones de euros, lo que supone un 5,7% menos.

Se reduce, por tanto, en 693 millones respecto al cierre de 2018, gracias a la generación de caja libre (1.408 millones) y las desinversiones financieras netas, principalmente por la venta de la aseguradora Antares y Telefónica Guatemala.

Según señala la compañía, si se incluyeran las posteriores ventas realizadas al cierre de los resultados de marzo, como por ejemplo Nicaragua, los 11 centros de datos de Asterion, y los 702 millones de euros que la teleco reclama a Hacienda por el impuesto de sociedades que ha pagado de más, la deuda financiera neta del grupo se recortaría adicionalmente en aproximadamente unos 1.700 millones de euros.

Por ahora, lo que los analistas aplauden es que la operadora haya logrado recortar el nivel de deuda por debajo de la barrera psicológica de los 40.000 millones de euros, una cifra que no lograba alcanzar desde 2005, justo antes de la compra de la británica O2. La operación de O2 disparó la cifra hasta los 52.000 millones de euros, un volumen de endeudamiento que no ha dejado de golpear a la acción en Bolsa.

El grupo tiene cubiertos los vencimientos de deuda durante los próximos dos años. La vida media se sitúa en 10,2 años frente a 9 años en diciembre de 2018.

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