DESDE EL PARQUET

IAG, en una bolsa de aire

Los foros bur­sá­tiles vienen mos­trando una apa­rente preo­cu­pa­ción por la sor­pren­dente vul­ne­ra­bi­lidad de IAG (consorcio de la es­pañola Iberia y British Airways) y el riesgo a que pueda caer a su peor nivel desde 2016. Pero pueden estar equi­vo­ca­dos: la ae­ro­línea des­taca en Bolsa du­rante las úl­timas se­sio­nes.

Su alta exposición al Reino Unido y al precio del petróleo, en fase ascendente, aunque menos de lo esperado por la crisis comercial, están poniendo en un aprieto a la acción, aunque las favorables cuentas correspondientes al primer trimestre no hayan servido para aliviar presiones.

La aerolínea ha ganado 70 millones de euros entre enero y marzo frente a los 794 millones contabilizados en igual período del pasado ejercicio. Eso supone un descenso de más del 91% provocado por los menores extraordinarios, el repunte del precio del crudo y los efectos desfavorables del tipo de cambio con un impacto negativo de 61 millones de euros.

Factores que pueden pasar factura a su valoración en Bolsa. El precio de sus títulos acumula una caída de más del 15% en lo que va de año, aunque ayer repuntaba en un inicio posible de tendencia. Este castigo lleva a pensar a algunos operadores que el valor está excesivamente penalizado por el mercado y puede suponer una muy buena oportunidad de entrada a los precios actuales.

No en vano, su relación precio beneficio es una de las más bajas del Ibex 35. Su PER actual se sitúa por debajo de las cinco veces, con una rentabilidad por dividendo por encima del 5%. Eso es un signo claro de infravaloración, teniendo en cuenta además su alta capacidad de generación de caja.

Al respecto, IAG ha insistido en que, pese al frenazo del primer trimestre, no tendrá problemas para cumplir sus objetivos este año.

Sin embargo, advierten otros bolsistas, el PER bajo también podría ser un indicativo de la recuperación de la cotización en los próximos meses. Una tesis que vendría refrendada por la pérdida de importantes soportes técnicos tras los recortes de este año que se han intensificado en las últimas semanas.

De este modo, el perfil técnico del grupo muestra la pérdida de la tendencia alcista primaría desarrollada en los siete últimos años. El grupo ha puesto además en riesgo el nivel de soporte en torno a los 5,7 euros, lo cual abriría un nuevo hueco bajista hasta las inmediaciones de los 5 euros por acción.

La alta volatilidad del grupo está siendo otro factor desestabilizador que aconseja prudencia a aquellos que piensan tomar posiciones para aprovechar su buen precio teórico.

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